Un fascinante viaje por los secretos del cuerpo humano

El profesor Astro Cat y sus compañeros galácticos tienen una interesante pregunta para todos sus lectores: ¿cómo sabemos que estamos vivos?

Quien quiera conocer la respuesta tendrá que reducir su tamaño a un nivel microscópico para colarse dentro de la anatomía humana.

El profesor Astro Cat

Analiza los huesos y los músculos; observa de cerca las orejas, los ojos y la boca; tómate tu tiempo para recorrer el misterioso cerebro y prepárate para entender cómo funciona el sistema inmunológico y nuestro manual de instrucciones, el ADN.

El profesor Astro Cat

Más de treinta coloridas infografías de las diferentes partes de nuestro cuerpo repletas de curiosidades y rigurosas explicaciones del profesor Astro Cat.

 

El profesor Astro Cat y la odisea del cuerpo humano
Dominic Walliman y Ben Newman

Antes estaba el mar, un imperdible

Antes estaba el mar: Es un libro conceptual. La prueba viviente de que los libros para niños pueden ser cualquier cosa. Que se puede abordar cualquier tema y huir de la simpleza en la que se cobijan algunos autores infantiles. En él los elementos metanarrativos cobran especial importancia. Aunque aborda cuestiones trascendentales como la pérdida o la desgracia, lo que llama verdaderamente la atención es la reflexión que hace sobre la materialidad del libro y sus significados.
El objeto libro queda explicitado de tal forma que su anatomía, su forma, el espacio que ocupa, dejan de ser el lugar invisible en el que se desarrolla una historia para convertirse en parte de la narración. Los límites entre continente y contenido quedan difuminados en una historia en la que el libro se concibe como un todo integral.
Una reflexión de estas características no podía tener mejor canal de expresión que el de un pop-up. Los pop-up rompen los contornos del libro y los ponen en cuestión. Aquí no aparecen hasta el final, cuando la narración lo exige. El protagonista necesita transgredir los límites materiales del libro en el que está confinado. Sólo así podrá escapar a un destino en ruinas. Entonces las dimensiones del libro van descubriéndose progresivamente. Primero, de forma sutil, el volumen queda sugerido dentro de la propia ilustración. Luego, con algunas simples solapas. Hacia el final se produce todo un estallido de papel en forma de figuras dobladas que rebosan completamente la bidimensionalidad del libro.
Antes estaba el mar, de Éleonore Douspis, editado en España por Barbara Fiore, es una puerta de entrada estupenda al universo de los pop-ups. Esta obra nos permite recopilar algunas de las claves conceptuales más importantes de esta técnica y contextualizarlas dentro de la reflexión sobre el libro como objeto. Un imperdible.

¿Cómo se ilustran los sonidos?

Romana Romanyshyn y Andriy Lesiv explica cómo fue el proceso creativo de Fuerte, suave, murmurado. Cuentan cómo representaron visualmente el mundo de los sonidos y unieron armoniosamente lo cognitivo con lo filosófico.

«Nuestro libro vino precedido por un trabajo de investigación muy riguroso —contó Romana Romanyshyn—. Tuvimos que entender de qué manera se podía representar el sonido, dado que es invisible, no se puede ver. Exploramos las distintas formas en que el arte ha abordado el sonido y lo ha transmitido plásticamente. Uno de los pioneros en la interacción entre geometría, color y sonido fue Vasili Kandinsky, que desarrolló toda una teoría sobre la reproducción gráfica del sonido; por eso, nos apoyamos en su obra, en la que los sonidos tienen sus propios colores y formas. Kandinsky hablaba del fenómeno de la sinestesia, cuando diferentes factores de la percepción humana operan al mismo tiempo. Por ejemplo, cuando escuchaba música, Kandinsky veía manchas de color, la visualizaba».

Fuerte, suave, murmurado empieza con el instante en el que se produjo el Big Bang, cuando «en el principio era el silencio» y luego hubo un estruendo (hay incluso un enlace en el que se puede oír la explosión). «Al principio el libro tenía que ser narrativo, habíamos pensado en los protagonistas y en sus nombres, también en los diálogos —añade Romana Romanyshyn—, pero, a medida que avanzábamos, entendimos que era superfluo, porque el énfasis no tenía que recaer en eso. Así que descartamos lo de los personajes. La tendencia global se caracteriza por priorizar la brevedad del texto, la eliminación de todo lo superfluo y en la importancia del diseño.

En su libro los lectores encontrarán una representación de la estructura del oído humano, los diferentes tipos de voces, así como información sobre los sonidos más suaves y más fuertes que llenan el mundo, datos divertidos sobre cómo oyen los animales, la lengua de signos para sordos. Es curioso descubrir que la potencia de un concierto de rock y el llanto de un bebé no se diferencian mucho. Al final el lector se sumerge en el silencio como el que se oye cuando se arrastra un caracol, cruje un papel o late un corazón.

Este dúo de creadores afirma que el libro forma parte de un díptico. La próxima entrega está dedicada a la visión y a la percepción visual de la realidad. «También surge del deseo de mezclar el género de la no ficción con la filosofía. Además de explorar el sentido de la vista, también ahondaremos en que cada cual tiene su propia visión del mundo y lo mira a su manera», explicaron los artistas.

 

Fuerte, suave, murmurado
Romana Romanyshyn y Andriy Lesiv

El mar no tiene fronteras

El 3 de octubre de 2013 un barco con unos 500 migrantes naufragó cerca de Lampedusa. La tragedia tuvo un gran impacto en Europa, sobre todo en Italia, donde se declaró un día de luto nacional. Días después, el Gobierno italiano decidió poner en marcha una operación humanitaria de búsqueda y rescate de embarcaciones de migrantes en el Mediterráneo. La llamaron Mare Nostrum (en latín “nuestro mar”); el nombre con el que los romanos honraron al Mediterráneo.

La operación Mare Nostrum estaba formada por barcos, aviones y drones de la Marina militar que trabajaban junto a la Guardia di Finanza, la Guardia Costera, los Carabinieri y médicos. Por primera vez la flota italiana dejó de patrullar sus costas para alejarse hasta 75 millas (120km) de su propio territorio. Navegaban hacia mar abierto, cerca de la costa de Libia, donde sabían que el trayecto es especialmente peligroso.

Meses después, la misión había rescatado a 155 000 personas. Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar desde la Unión Europea: por un lado, el coste de la operación era demasiado elevado, 9 millones de euros por mes, por otro, se empezó a temer que el Mediterráneo se convirtiese en un lugar demasiado seguro. Los gobiernos más críticos opinaban que Mare Nostrum provocaba un efecto llamada que incitaba a las personas a lanzarse el mar sin ningún temor.

A pesar de las críticas, Italia solicitó fondos adicionales a la UE para continuar con las de tareas de vigilancia. La ayuda requerida nunca llegó y Mare Nostrum se suspendió en noviembre de 2014.  A partir de ese momento entró en acción otra operación conocida como Tritón. El mismo nombre que los griegos dieron a su dios mensajero. Un dios que, con su caracola, calmaba o elevaba las olas del mar.

Aunque Tritón es una operación europea, financiada por los 29 países miembros, tiene un presupuesto de tan solo 2,9 millones de euros al mes. Se objetivo es controlar las costas europeas, no el salvamento de personas: los barcos de Tritón ya no navegan más allá de 30 millas (48km) de los territorios nacionales. A pesar de que miles de naufragios siguen sucediéndose algo más al sur, en mar abierto.

Europa pensó que si no patrullaba más allá de sus fronteras dejaría un mensaje claro: no vengáis, el mar es demasiado ancho y peligroso. Miles de personas creyeron que Europa había comprendido que las guerras y las dictaduras son aún más peligrosas. El mar no pensó nada, pero lo largo del 2015 y 2016 se tragó a 8 771 personas. El mare nostrum, el mar mensajero.

 

Revista ¡La leche!
Revista para los que sueñan con la paga
Primavera 2017#4

Dossier Refugiados

Prefieren una posible muerte en el mar que una muerte segura en casa. Entrevista a Patrick Kingsley

¿Por qué tantas personas de distintos países, religiones y clases sociales lo abandonan todo poniendo en riesgo su vida para venir a Europa? La respuesta no es fácil, ni siquiera para quienes se han dedicado a estudiar este fenómeno. Por eso en el año 2015, el periódico británico The Guardian decidió que era necesario contar con un periodista que se dedicase en exclusiva a informar con detalle sobre la crisis de refugiados.

Patrick Kingsley fue el escogido. Desde entonces trabaja como corresponsal de migraciones y ha viajado por más de veinte países para entrevistar a migrantes, traficantes, cargos políticos y todo tipo de personas, buscando respuestas que nos ayuden a comprender la complejidad de esta situación y la responsabilidad que tenemos los europeos frente a ella.

De esta experiencia se nutre su libro La nueva odisea (Deusto). Un reportaje en el que somos testigos de cómo Hashem al Souki huyó de Siria y emprendió un accidentado viaje para poder asegurar el futuro de sus hijos. Hablamos con su autor sobre el trasfondo de esta historia.

Patrick, en los últimos años has conocido a familias que huyen de Afganistán o Iraq, también a chicos y chicas que abandonan Siria. Todos tienen un nombre y una historia. Por ejemplo, Adam que con 15 años abandonó su casa en Eritrea para llegar a Europa. ¿Qué lleva a unos y a otros a dejar sus países y emprender un peligroso viaje de miles de kilometros con un destino incierto?  La mayor parte de las personas que han llegado a Europa en estos años, huye de algún tipo de violencia. Si son sirios, intentan escapar de la guerra más salvaje de nuestro tiempo. Si son eritreos, huyen de la más autoritaria de las dictaduras. Quienes vienen de Iraq y de Afganistán, provienen de países inmersos en uno de los conflictos bélicos más largos de la historia reciente que, además, estuvo en  gran medida originado por la intervención de Occidente. A Europa también llega un pequeño porcentaje de personas que huyen de la pobreza y de la falta de oportunidades en sus países de origen, pero según la Organización de Naciones Unidas, la mayoría lo hace de la guerra y la represión.

Cuando los periodistas hablaís de las personas que llegan a Europa utilizáis diversos términos, a veces os referís a refugiados, otras veces, a migrantes. ¿Existen diferencias entre estas dos palabras? Para mi la palabra migrante es un término neutral. Describe lo que una persona está haciendo: migrar, se está moviendo entre distintos países. Esta palabra no indica por qué lo hace. En cambio, la palabra refugiado tiene un sentido legal. Sugiere que la persona ha tenido que abandonar su país para preservar su vida. Por eso, solo deberíamos emplear refugiado para referirnos a quienes ya les ha sido concedido el asilo político.

Aunque la palabra migrante no debería tener una connotación negativa, a raíz de la presente crisis, algunos periodistas comenzaron a emplearla de forma inadecuada; intentando sufgerir que un migrante no necesita de nuestra protección. No es alquien que tenga que refugiarse de la guerra.

Como respuesta, otros periodistas intentaron usar una palabra distinta para mostrar a los migrantes de una forma más amable. Empezaron a referirse a ellos como refugiados, para recordar a sus lectores que estaban hablando de personas que sí necesitaban refugio porque huían de la repesión y de la guerra. Personalmente, intento seguir usando migrante para referirme a alguien que está en el trayecto, que aún no han llegado a su destino.

Como corresponsal de migraciones has tenido que seguir de cerca las diferentes medidas que la Unión Europea ha adoptado durante estos años, ¿qué piensas de de la respuesta que ha tenido Europea hacia la crisis que está viviendo? La Unión Europea piensa que puede acabar con la inmigración haciendo que sea muy difícil llegar a Europa: lo hace construyendo muros y confinando a los refugiados en países en los que sus derechos no son respetados. Pero si hay algo que he aprendido cuando investigaba para escribir mi libro, es que la migración no se puede parar. La gente siempre se ha movido y siempre lo hará, porque le temen más a aquello de lo que le huyen que a lo que se puedan encontrar allá donde vayan. Por eso arriesgan sus vidas en pateras que muchas veces se hunden en el Mediterráneo. Prefieren una posible muerte en el mar, que una muerte segura en casa.

Europa debería darse cuenta de que las opciones no están entre que haya o no migración. Hay que elegir entre una migración regulada y una sin regular. No podemos parar este fenómeno, sólo podemos regularlo para que las condiciones mejoren. La forma de hacerlo, es establecer rutas legales y seguras para llegar a Europa. Esto beneficia a ambas partes: a los migrantes y a los europeos. Para los que llegan, habría una alternativa a las condiciones infrahumanas a las que tienen acceso actualmente. Y, a sus vez,  los europeos podrían manejar la situación caótica de hoy en día. Un emigrante siempre preferirá viajar legalmente si tiene la posibilidad de hacerlo, aunque sea pequeña.

Según tu punto de vista, ¿es posible que crisis de refugiados se deba a la ola de migración sino en el modo en el que la UE la está asumiendo? No creo que crisis de refugiados sea un término adecuado por dos razones. Primero, porque no tiene por qué ser una crisis: el número de personas que llegaron el año pasado, un millón, es bajo si lo comparamos con la población de la UE, 500 millones.Segundo, porque si es una crisis no es una crisis de refugiados, sino una crisis de asilo: una crisis de nuestras políticas de asilo defectuosas.

Debería ser posible para países tan ricos lidiar con esta cifra de refugiados, pero nuestro sistema de asilo no está funcionando adecuadamente. Países como Grecia e Italia, deprimidos económicamente, tienen que lidiar con el grueso de la crisis, y no estamos siendo suficientemente rápidos en la reubicación de personas de Grecia e Italia al resto de Europa.

Cada vez es más frecuente oír noticias sobre ataques terroristas islámicos como por ejemplo, las pasadas navidades en un mercadillo en Berlín. Si uno de nuestros lectores te confesase que teme que la llegada de inmigrantes venga acompañada de una ola de terrorismo, ¿qué le contestarías? Los refugiados sirios están intentando escapar del terrorismo que vimos en Berlín. Por eso vienen, porque quieren vivir en paz. De donde vienen, hay un ataque terrorista de ese tipo todos los días. Niños como tú mueren por las bombas a diario. Ellos no quieren que se reproduzca esa violencia en los lugares a los que llegan.

Revista ¡La leche!
Revista para los que sueñan con la paga
Primavera 2017#4

Dossier Refugiados. Entrevista de Inés Puig

 

Tres libros con una gran dosis de humor y un final sorprendente

Atascado
Un divertido libro sobre la determinación de un niño de valerse por sí mismo.

 

El mejor libro para aprender a dibujar una vaca
Dos infalibles técnicas para dibujar una vaca.

 

Cómo atrapar al monstruo de tu armario, en 10 sencillos paso
Diez ingeniosos pasos para que los niños cambien temores por sonrisas.

 

 

Wolf Erlbruch es un minucioso visionario

Wolf Erlbruch hace de las cuestiones vitales algo accesible y manejable para lectores de todas las edades. Su obra muestra lo pequeño dentro de lo grande con humor y una calidez profundamente arraigada dentro de una perspectiva humanística. Domina con maestría el arte del dibujo sobre la base de una larga tradición al tiempo que abre nuevas ventanas de creatividad. Es un minucioso visionario.

 

Wolf Erlbruch emprende a menudo expediciones existenciales, planteando con humor y agudeza cuestiones importantes sobre el sentido de la vida y la muerte. El pato y la muerte es un tierno relato sobre un pato al que visita la muerte, es considerado como un clásico de nuestros días y ha sido descrito con frecuencia como el libro más hermoso sobre la muerte jamás publicado. Con su contenido sencillo y depurado – apreciado por adultos y niños por igual– constituye una reflexión tanto sobre las condiciones de la vida como acerca de la presencia e inexorabilidad de la muerte. Uno de los títulos más controvertidos que Erlbruch ha ilustrado es L’ogresse en pleurs (1996), con texto de Valérie Dayre. En este cuento, aparentemente de miedo, sobre una mujer que quiere comerse a un niño se abordan cuestiones difíciles pero importantes en torno a la relación entre hijos y padres, sobre la simbiosis y la libertad y acerca del amor y el terror a la pérdida.

La creación visual de Wolf Erlbruch, al que se le considera un innovador dentro del arte de la ilustración, parte de una larga tradición y se caracteriza por sus líneas contundentes y una gran seguridad en los trazos. El autor combina a menudo distintas técnicas: collage, dibujo con lápices y tiza, experimentos gráficos y acuarela. En sus historias aparecen con frecuencia animales (y, en particular, osos) como personajes e hilos conductores, por ejemplo, en El milagro del oso (2002) y El oso que no estaba (2015).

Wolf Erlbruch ha sido reconocido con varios galardones, entre otros, el Deutscher Jugendliteraturpreis y el Premio Hans Christian Andersen por el conjunto de su producción y el Premio de Literatura en Memoria de Astrid Lindgren.

THE ASTRID LINDGREN MEMORIAL AWARD

Dos libros ilustrados para despertar la curiosidad científica de los niños

El profesor Astro Cat y las frontera del espacio  es un apasionante viaje, lleno de sorpresas y descubrimientos, alrededor del Sol, de la Tierra, de la Luna y de los planetas.  Los niños, guiados por el profesor Astro Cat, descubrirán los secretos del espacio, desde el Big Bang a la sucesiva formación de las estrellas y de las galaxias. Incluye también información sobre las misiones en el espacio o las nuevas tecnologías relacionadas con la ropa de los astronautas o la alimentación espacial. Un libro para leer por capítulos o como una historia.

La aventura atómica del profesor Astro Cat es un álbum ilustrado y una primera enciclopedia sobre el fascinante mundo de la física.  Un viaje por los pilares de la ciencia para explicar los secretos de la gravedad, la composición de los elementos de la Tierra, el átomo, la tabla periódica, las moléculas, la masa y la densidad, las razones que provocan la flotación y el movimiento de los cuerpos, cómo nos afecta la presión atmosférica, las leyes de Newton…

El libro incluye Astrodatos un glosario sencillo y clarificador sobre los diferentes términos que se exploran en el libro; una útil herramienta para captar el interés e incitar a los niños a conocer más sobre la física.

Mi querido gatito, Jimmy Liao

Jimmy Liao describe la soledad y el desconcierto de la vida urbana con su agudeza habitual.  Jimmy dibuja los sentimientos de melancolía, ansiedad, aflicción y frustración con su estilo poético. Un libro empático y conmovedor.

Sin haberme recuperado aún del sueño
de la noche pasada, me viene a la
mente otro sueño esta noche y soy
incapaz de distinguir entre la realidad
y la fantasía.

El domingo por la mañana, alguien
canta y me despierta, pero vuelvo a
dormirme al rato.

Su canción me llega a través del techo
blanco, del rosal marchito, del agua
que gotea del aire acondicionado,
del suspiro del despertador.

Su canción me llega de lo más
profundo del bosque, de la playa
envuelta en la niebla.

En la ciudad nunca consigo
levantarme, me doy la vuelta
y me duermo otra vez.

¿Eres tú quien canta?
Desafinas.

Mi querido gatito, Jimmy Liao

Si me piden un regalo especial para un niño especial, siempre me acerco a la sección de Barbara Fiore

Muchos de los elegidos son de Barbara Fiore, porque suelen destacar por su combinación de sensibilidad del contenido y belleza de sus ilustraciones. La noche estrellada de Jimmy Liao es de mis libros “regalados” favoritos, adoro ese sentimiento de amistad tan puro. Las reglas del verano es ideal para esos niños avispados y con ganas de descubrir secretos. Flora y el flamenco de una extrema y delicada belleza. Y El profesor Astrocat ha ayudado a muchos niños a entender el universo y el mundo desde una ilustración espectacular. Si me piden un regalo especial para un niño especial, siempre me acerco a la sección de Barbara Fiore. ¡Y esto no es peloteo!

 

 

Recomendaciones de la Librería Sopa de sapo

Librería infantil – Haur Liburudenda
Plaza de Indautxu
C/Aretxabaleta, 6
48010 Bilbao