Una delicada joya que harás las delicias del lector

Valentina, la hija del emperador, era una niña insoportable, caprichosa y tirana, cuya mayor ambición era su inmensa colección de pájaros. En su maravilloso jardín albergaba pajareras, en las que guardaba aves de llamativos y hermosos colores, de las formas más extrañas y de la naturaleza más extravagante; que sus subyugados sirvientes, bajo pena de muerte, se encargaban de conseguir en cualquier rincón del mundo. Pero para la princesa de sangre no era suficiente.

Una de sus pajareas estaba siempre vacía. La aparición de un astuto y desconocido sirviente, lograrás dar respuesta a la última y más extraña demanda de la princesa, despertando en la pequeña villana actitudes y emociones hasta entonces desconocidas para ella.

Anna Castagnoli nos deleita con un crudo y dinámico relato, que con su dubitativo final deja que sea el lector quien haga sus propias conjeturas.

Carll Cneut se encarga fantásticamente de la ilustración desarrollando una opulenta y elegante muestra de exuberantes aves. La utilización de una gama cromática fija, en la que se mezclan colores cálidos con blancos y negros y el juego con diferentes tipografías; enfatizan la carga emocional de la historia, marcando el ritmo de la narración y dotándola de la fuerza necesaria para hacer de La pajarera de oro una intensa, pero delicada joya que harás las delicias del lector.

Almudena González
Revista Peonza #121

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