Paseo, un libro para los amantes de los libros

Paseo es un regalo para los sentidos, el particular homenaje que Jungho Lee rinde a los libros, a la literatura y a su capacidad de transportarnos a mundos imaginarios y poéticos donde expandir nuestros límites.

Aúna lo mejor del surrealismo de artistas como René Magritte y la creación de metaimágenes de Quint Buchholz, todo ello junto con un estilo propio que rebosa elegancia, quietud y significado.

Imagina ventanas hacia las que asomarnos y tras las que descubriremos un universo onírico y metafórico rebosante de magia.

Jungho Lee recibió el prestigioso premio World Illustration 2016.

Álbum ilustrado sin texto

Los libros de la trilogía no tienen palabras o bien incluyen muy pocas. La gente a menudo me pregunta por qué excluyo las palabras de mis álbumes ilustrados, aunque esa no sería la pregunta más exacta.Lo que hice no fue omitir palabras que ya estaban escritas, como tampoco decidí crear un libro sin palabras cuando empecé con el proyecto. El hecho de si el libro tendrá o no palabras no es lo primero que pienso cuando creo un álbum ilustrado. Me interesa más centrarme en cómo expresar la idea de la mejor forma posible.

Si me dejo llevar a la hora de desarrollar la historia, en ocasiones acaba tomando la forma de álbum ilustrado sin palabras. Ciertas historias se me ocurren en forma de imágenes. Incluso hay veces en las que me limito a añadir historias a las imágenes que me apetece utilizar. En ocasiones pienso que contar historias puede ser una excusa para mostrar ciertas imágenes.

Cuando sitúo una imagen al lado de la otra, aparece una historia entre ellas como por arte de magia. En ese punto, lo importante no es cada imagen por separado, sino la historia que crean en conjunto. Cuando distribuyo las imágenes y las altero, la historia empieza a desarrollarse sola gracias al poder de cada imagen. Ya no queda nada por poner o quitar,el libro está terminado. Incluir palabras en este álbum ilustrado completo sería como añadir una ilustración a un poema. Un poema ilustrado es excesivo, puesto que entorpece el ensueño del lector y elimina la posibilidad de imaginar a partir de unas palabras poéticas.

Ciertas historias piden ser explicadas con el lenguaje de las imágenes y tratadas con la lógica visual. Esas historias suelen ocurrírseles de forma natural a los creadores más acostumbrados a pensar de manera visual. Si primero hubiera existido un texto tipo «hay un espejo» y luego hubiera venido la ilustración para el texto, Espejo habría sido un libro bastante diferente. Por otro lado, si el motivo del proyecto ya es visual como «la página opuesta es un espejo», de forma natural nos lleva a contar la historia de un modo visual y es probable que el proyecto termine adoptando la forma de un libro sin palabras.

Los álbumes ilustrados sin palabras corren el riesgo de acabar siendo demasiado lógicos o aclaratorios por culpa de la ansiedad que produce la posibilidad de que el lector pueda no entender el argumento por la falta de palabras. No habría espacio para respirar si la historia solo se centrara en hacer avanzar una serie de acontecimientos. La parte más exigente del proceso creativo de los álbumes ilustrados mudos es la de guiar a los lectores y a la vez dejar abiertas todas las posibilidades para que puedan experimentar diferentes emociones al leerlo. Un buen álbum ilustrado deja espacio para la imaginación del lector, mientras que un mal álbum ilustrado no deja espacio, sino que lo llena por completo con las imágenes de un artista poco
imaginativo.

Aunque quizás dependo de la capacidad de leer imágenes, un álbum ilustrado sin palabras solo es una de las numerosas formas que puede adoptar un álbum ilustrado. En uno bueno, una historia y la forma en la que está expresada encajan a la perfección como el tejido externo y el forro en un traje bien confeccionado. Incluso da la impresión de que sin esa forma de expresión concreta, esta historia no podría existir. La «forma de expresión» no se refiere simplemente a las palabras o a las imágenes, sino a todos los métodos que pueden transmitir el mensaje al lector de forma efectiva: la forma en la que se combinan las palabras y las imágenes, el estilo y la estrategia de las imágenes, la forma del libro y la dirección en la que se pasan las páginas, etcétera. El artista piensa en cómo contar la historia de forma óptima y simplemente selecciona entre las ventajas y los efectos que puede ofrecer cada tipo de formato de álbum ilustrado.

También existen varios aspectos en los álbumes ilustrados sin palabras. Creo que son especialmente efectivos a la hora de expandirse y extenderse en un momento dado. Puesto que no utilizan subtítulos explicativos en películas del tipo «diez años más tarde» para indicar saltos temporales, los álbumes ilustrados sin palabras tienden a centrarse en retratar acontecimientos continuos dentro de un espacio de tiempo limitado. Mientras trabajo, en ocasiones tengo la sensación de que estoy dibujando fotogramas para una película de animación.

La trilogía del límite, Suzy Lee

11 de enero. Despejado

Mira por la ventana,
mira a lo lejos,
imagina que las gotas de lluvia empapan el alféizar,
imagina que una gran nevada cubre el desierto,
mira por la ventana, observa la luna en el cielo,
mira a lo lejos, observa cómo vienes a mi encuentro.

hermosa2

Imagina que al otro lado de la ventana la primavera no pudiera entrar.

Como trabajo junto a la ventana, me gusta dibujar ventanas. A menudo levanto la cabeza para contemplar las nubes y mis sentimientos también se alejan flotando…

Hermosa soledad, Jimmy Liao

9 de enero. Nuboso

Abro la puerta, te invito a entrar.

En el interior, la luz es tenue.
Deja que te encienda una lámpara.
Si te puedes quedar un ratito,
te prepararé una tetera.

Fuera hay un silencio inquietante y el cielo se ha ido oscureciendo.

El gato atigrado que se encuentra al pie de la escalera
clava los ojos en la lejanía.
Un pájaro sale disparado de repente de entre los arbustos,
y vuela asustado hacia las oscuras nubes.

hermosa

De un momento a otro, el mundo cambia.
Tenemos que encontrar un lugar y un momento,
tranquilos y sin prisas.

¿Aún dudas?

Voy a cerrar la puerta.

Hermosa soledad, Jimmy Liao

¿Mau Iz Io?, una historia lírica ilustrada sobre el ciclo de la vida

De la ilustradora Carson Ellis, una cálida invitación a celebrar la inexorable interdependencia entre la alegría y la tristeza.

Es casi banal decirlo, pero necesita ser recalcado constantemente: todo es creación, todo es cambio, todo es flujo, todo es metamorfosis, escribió Henry Miller al contemplar el arte y el futuro humano. La hermosa filosofía japonesa del wabi-sabi nos invita a encontrar significado y consuelo en la fugacidad, y sin embargo, mucho de nuestro sufrimiento surge de nuestra profunda resistencia a la ley que gobierna el universo: la fugacidad y el cambio constante. ¿Cómo, entonces, vamos a aceptar la única órbita que cada uno tenemos a lo largo del ciclo de la vida y vivirla con entusiasmo en lugar de desesperación?

Esto es lo que la ilustradora y autora Carson Ellis explora con gran sutilidad y calidez en ¿Mau Iz Io?, un cuento lírico e imaginativo sobre el ciclo de la vida y la inexorable interdependencia entre la alegría y la tristeza, la adversidad y el triunfo, el crecimiento y la decadencia.

mau2

La maravillosamente ilustrada historia está escrita en el lenguaje imaginario de los insectos, el significado del cual el lector deduce con deleite por las familiares emociones humanas que experimentan a lo largo de la historia: sorpresa, regocijo, miedo, desesperación, orgullo, alegría. El título significaría ¿Qué es eso?, la exclamación que los protagonistas emiten al descubrir un brote enrollado que se convierte en la pieza central de la historia, cómo los insectos tratan de darle sentido para después hacer uso de esta misteriosa novedad en su hogar. Muña-muña, responde el otro: No lo sé.

Los descubridores del brote solicitan la ayuda de un sabio ciempiés anciano que vive dentro de un tocón, un personaje que recuerda en espíritu a Búho en Winnie-the-Pooh. Él presta a la operación su escalera y el equipo comienza a construir un elaborado fuerte en la planta de rápido crecimiento.

Pero su feliz plan es bruscamente interrumpido por una araña gigante que envuelve su nueva zona de juegos en una telaraña, un recuerdo de que en la naturaleza, donde la pérdida de una criatura es la ganancia de otra y viceversa, ganancia y pérdida están siempre contrapesados en perfecto equilibrio sin derecho y equivocación finales.

Mientras los insectos son testigos de lo que la araña hace con abatida incredulidad, un pájaro —una criatura incluso más grande y formidable— baja en picado para comerse a la araña además de devastar el tallo-fortaleza. En su base, podemos ver a los insectos pasar del desánimo al desconsuelo.

Pero cuando el pájaro se va, uno de ellos descubre —con la entusiasta exclamación ¡Su!, lo que significaría ¡Mira!— que la planta no solo ha sobrevivido a la invasión sino que ha logrado, entretanto, producir un glorioso y colorido capullo.

Cuando los insectos reanudan las reparaciones y la construcción, el capullo florece en una vigorosa belleza. Debido al pequeño milagro de la flor, otras diminutas criaturas del bosque se unen a la alegre labor; las hormigas interrumpen su propia actividad, la babosa se desliza con los ojos abiertos de sorpresa, las abejas y las mariposas revolotean con admiración e incluso la mujer del anciano surge del tocón inhalando de una pipa mientras se maravilla ante el nuevo florecimiento.

Pero entonces, la naturaleza impone su dictamen central de fugacidad y cambio constante: la flor comienza a marchitarse.

mau

La fortaleza se derrumba y los insectos no parecen terriblemente perturbados, quizás porque saben que este es el camino natural, quizás porque saben que ellos también compartirán pronto el destino de la flor en este imparable ciclo de la vida, se despiden y se van.

Llega la noche, luego el otoño trae su propia magia mientras el mundo realiza silenciosamente su eterno deber de agitar el ciclo de crecimiento y decadencia.

Los restos de la flor marchita se hunden en el lecho del bosque mientras una serenata nocturna se despliega por encima antes de que una manta de nieve silencie el bosque.

En las páginas finales, vemos la llegada de la primavera con su recompensa redentora para revelar no un brote sino la promesa de todo un jardín de flores. ¿Mau Iz Io? exclama un nuevo insecto que entra en escena; una amable invitación a reflexionar sobre adónde han ido los otros como las estaciones que se suceden, presentando una sutil oportunidad para los padres de abordar el ciclo de la vida.

María Papova, Brian Pickings

El árbol rojo, Shaun Tan

El árbol rojo es un álbum conmovedor: a veces el día empieza vacío de esperanzas… nos revela la primera página donde se ve a una niña sola y triste comenzar un día más en un mundo desolador.

El viaje de la protagonista a través de paisajes surrealistas nos transporta a un espacio sin sentido donde el mundo es una máquina sorda. El mensaje, sin embargo, termina siendo esperanzador porque en medio del sonido y la furia siempre hay algo bueno esperándonos.

15894572_10154181202060686_2652269572919420630_n

Shaun Tan es uno de mis ilustradores favoritos, otro artista enorme que trabaja para hacer libros preciosos sin subestimar al lector. Cada página es una joya repleta de detalles, cada lectura puede ser un recorrido nuevo que nos invita a reencontrarnos con nosotros mismos aunque: a veces no tienes ni idea de qué debes hacer, ni de quién se supone que eres.

Reseña de La sala de Merlín

El pato y la muerte, Wolf Erlbruch

Un libro hermoso para hablar de un tema complejo. Dos personajes (el pato y la muerte) establecen un diálogo profundo y filosófico sobre la finitud de la vida, pero también sobre la finitud de la conciencia que no puede saberlo todo.

El libro es calmo, como la imagen de la muerte que en él se expone. Las ilustraciones son despojadas, como la vida misma, y los fondos blancos solo se vuelven azules con la llegada del final inevitable.

Creo que cada niño lee desde su propio universo simbólico y este álbum puede crear tantas impresiones como lectores que se acerquen a él. Por eso los libros no se pueden recetar, no sé si a todos les resultará una visión reconfortante de la muerte, pero a mi niña interior le hace muy bien.

El texto no ofrece fórmulas simples sino que acepta, como natural, el hecho de que existan preguntas que no podemos responder. Pero la muerte no es algo terriblemente cruel ni la promesa de un paraíso idílico, es algo que simplemente existe porque estamos vivos, la conocemos muy bien porque nos acompaña desde que nacimos: ella siempre estuvo ahí porque así es la vida.

Reseña de La sala de Merlín

15875506_10154181197020686_9182346119053785333_o

Comentarios de Jimmy Liao sobre el proceso de creación de La noche estrellada

Jimmy Liao estudió arte en la Universidad de Cultura China y posteriormente trabajó en una agencia publicitaria como ilustrador durante muchos años. Tras superar una ardua lucha contra la leucemia en los años noventa, Jimmy se entregó a su arte por entero, y desde entonces ha creado una cuarentena de álbumes ilustrados de los que se han vendido millones de ejemplares en todo el mundo.

En su segundo post para el blog Picture Makers, Jimmy nos habla de la creación de La noche estrellada, una historia de dolor y silencio, valentía y amor. Este espléndido álbum se ha traducido a varios idiomas y ha inspirado un largometraje.

UNOS HERMOSOS CUADROS INSPIRAN UNA HISTORIA

Jimmy: Un día saltó la noticia de que dos alumnos de secundaria del sur habían planeado escaparse de su casa. Se subieron a una moto y viajaron de acá para allá. De día se divertían y de noche dormían en cobertizos, escuelas y templos.

Sus padres acudieron de inmediato a la policía, y al cabo de unos días los cogieron y los llevaron de vuelta a casa. Los padres de ambos se cruzaron airadas acusaciones. Los de la chica la sometieron a un reconocimiento médico y exigieron una indemnización a los del chico. Pero los adolescentes dijeron que no habían hecho nada malo; se habían limitado a disfrutar de su compañía y a visitar la playa y las montañas del modo más inocente.

5

Cuando leí la noticia en Taipéi, se me nublaron los ojos. Quería creer que eran sinceros, que lo único que habían querido era pasar juntos unos días y unas noches de una pureza infinita y absoluta. ¿Serían esos días brillantes, relucientes y cristalinos los más memorables de sus vidas? Yo jamás me escapé de casa. Era un chico alelado tímido, y por eso quise que el chico y la chica de mi álbum ilustrado se escaparan. Sí, ¡que llevaran a cabo su gran evasión!

Ese día fui a mi estudio, dejé a un lado todos mis quehaceres y empecé a planear su fuga. Pero ¿adónde podían huir? No lo sabía. Que se fugaran primero, y luego ya se vería.

Al cabo de un mes, había creado un montón de ilustraciones sobre la evasión, pero me vi obligado a interrumpir el trabajo. Tenía que volver al principio y organizarlo todo al detalle: ¿por qué se escapaban? ¿Y por qué juntos? ¿Cómo se habían conocido? ¿Eran compañeros de clase? ¿Cómo eran las casas donde vivían? ¿En qué trabajaban sus padres? ¿Qué relación tenían con ellos? ¿Cuáles eran las circunstancias que los habían empujado a fugarse? ¿Cuándo lo habían decidido? ¿Qué ocurrió después de que terminara su viaje y volvieran a casa? ¿Con qué recursos contaban para poder irse de casa?

Una pregunta llevaba a la siguiente, y tras esta surgían muchas más, y yo no tenía más remedio que contestarlas a todas para continuar. Las ilustraciones se iban sucediento una tras otra hasta formar multitud, y lo mismo ocurría con los textos.

9

Hace muchos años, el director de cine Wong Kar-wai me dijo: “El director tiene la obligación de resolver todos los problemas”. Para ser un creador, hay que resolver todos los problemas relativos a lo que uno crea.

El proceso de creación de La noche estrellada fue como sigue: durante el primer año, produje diez ilustraciones, y diez más a lo largo del seguno año, tras lo cual el grado de dificultad fue en aumento.

Después de largas deliberaciones, seguía sin poder encontrar el modo de urdir un relato bien trabado a partir de las veinte ilustraciones y darles continuidad. No tuve más remedio que pararme a observar, dirigir mi atención hacia otro libro y dejar de lado temporalmente esta historia problemática. Tengo unos cuantos proyectos parcialmente completos que he tenido que interrumpir. Es inevitable que surjan dificultades durante el proceso de creación. Es un “cuello de botella” y, al mismo tiempo, un reto.

Como la creación es un reto que se plantea uno mismo, y no crearías nada que no fuera difícil, es inevitable que surjan cuellos de botella en un momento dado. Cuando miro los múltiples proyectos que he suspendido a medio hacer, siempre tengo ganas de darme una nueva oportunidad de afrontar el reto de completarlos. Pero cuando surgen problemas, a veces lo únic que puedes hacer es parar. Si continúas y te ves atrapado en el proyecto, no saldrás del cuello de botella por más que intentes crear nuevas ilustraciones.

En momentos así, lo mejor es trabajar en otro proyecto. Al cabo de un tiempo, cuando estés de otro humor o veas las cosas de otro modo, podrás retomar el proyecto. Es muy probable que hayas acumulado nuevas experiencias o producido ideas revolucionarias mientras trabajabas en otro libro. Armado con nuevos puntos de vista, es más probable que alcances una solución creativa.

Ya hacía casi tres años que trabajaba en La noche estrellada cuando surgió la influencia de Van Gogh, así como la de las obras de Magritte.

8

Y a lo largo del cuarto año, el concepto del libro tomó cuerpo. Al mismo tiempo, yo trabajaba en otros libros, y cada vez que tenía la sensación de que no podía continuar, se abría una compuerta y la inspiración fluía. Y así fue cómo surgió el personaje del abuelo, así como los personajes de los estudiantes. Distintos elementos, escenarios y tramas se entrelazaron en una cadena.

Volví a examinar el libro cuando estuvo terminado. Aunque la historia me resultara familiar y ágil, la creación de las imágenes y el relato había sido una tarea extremadamente difícil. No alcanzaba a explicarme por qué una historia aparentemente tan sencilla me había costado tanto tiempo.

Vista en perspectiva, la historia parece tan lógica que es como si hubiera tenido que ser así desde el principio. Al fin y al cabo, no contiene giros argumentales inesperados, ni suspense o intriga. Es razonable suponer que no tendría que haberme resultado tan difícil ni laborioso. Supongo que solo un creador atascado en el proceso puede comprender la sensación de estar desgarrado entre la vida y la muerte.

 

Picture Makers Books

Historias para regalar en navidad

Las reglas del verano de Shaun Tan tiene un funcionamiento parecido a su El árbol rojo. A través de un texto breve y unas ilustraciones cargadas de simbolismo, Tan pretende, más que contar una historia, instalar al lector en un mundo onírico e irreal, que incita al lector a reflexionar y a construir de forma activa su significado. De hecho en sus comentarios sobre la obra asegura que cada ilustración bien podría verse como “el capítulo de un cuento que no está escrito y que solo la imaginación del lector puede elaborar”. Una nueva vuelta de tuerca a Los misterios del señor Burdick que, en este caso, juega con algunos recuerdos de infancia para transportar nuevamente al lector a esos suburbios australianos que Tan convierte en ambientes sugerentes.
tumblr_nf3jveyvxD1tj6ri4o1_1280
Y es que esas extrañas reglas que el pequeño protagonista va explicándonos que aprendió el verano pasado están estrechamente ligadas a los lugares en los que se desarrollan. Nos encontramos ante un paisaje urbano, pero no el paisaje de los centros históricos o de las calles concurridas por transeúntes, habitantes y turistas. Los espacios urbanos de Tan son en gran medida, esos terrains vagues que tanto entusiasmaron a los surrealistas, dadaístas y situacionistas por su capacidad para mostrarnos lo irracional, obsoleto e inesperado de la ciudad. Las pequeñas aventuras de los dos protagonistas pasan siempre en espacios intersticiales, territorios residuales, lugares en los que parece que la ciudad ha terminado, pero en los que la naturaleza no es todavía del todo dueña: azoteas y descampados suburbanos.
tumblr_nf3l81t80t1tj6ri4o5_r1_1280
 
La periferia, los márgenes, tantas veces evocados y narrados por el autor australiano. Los negativos de la ciudad. Las ruinas de la urbe industrial (llenas de fábricas vacías o de objetos abandonados) convertidas en espacios para la exploración y los juegos infantiles. Espacios ambiguos a los que -como aseguraría mi querido Delgado entusiasmado- su indefinición e imprecisión (tanto de límites como de funciones) le otorgan una multiplicidad de significados cargada de potencial creador. Lugares pues para la deambulación y la inventiva. Territorios perfectos para situar las acciones inesperadas que ocurren en la historia y dar vida al elenco de personajes extraños que merodean por las páginas del libro.
 
tumblr_nf3jveyvxD1tj6ri4o2_1280
Un álbum evocador y lleno de caminos por recorrer para lectores que amen los retos. No se trata de una lectura sencilla. Requiere de intérpretes prestos a enfrentarse a la vaguedad y la ambigüedad, dispuestos a recorrer los paisajes de la infancia.
La Coleccionista: http://lacoleccionista-libroalbum.blogspot.com.es/2015/12/historias-para-regalar-en-navidad.html