El silbido del lobo

¿Por qué el lobo derriba las casas de los cerditos a fuerza de soplidos? El silbido del lobo indaga sobre este tema y le encuentra un posible origen a la fábula de los tres cerditos.

Albert es un lobo muy humilde y con mucho talento para el arte. Fanático de las tiras cómicas, su sueño es trabajar algún día en la más famosa editorial de cómics del mundo. Consigue un beca en una prestigiosa escuela de arte, donde conoce a sus amigos más íntimos, y logra entrar a trabajar a la redacción de Wonder Comics, como “che pibe”. Sin perder su sueño, escribe para sí una tira cómica, sobre un súper-lobo que lucha contra matones, en especial el Doctor Chorizo. El superpoder del lobo es derribar edificios con un solo soplido.

Sus relatos cuentan lo que le sucede en la vida real: tres cerdos malvados le hacen la vida imposible y dañan lo más apreciado que tiene, sus amigos. Así nace un superhéroe, con un superpoder muy particular, que lucha contra cerdos.

La historia es una maravilla, muy original, que da una explicación no pedida ni buscada sobre una fábula híper conocida. Pero esta interpretación posible reivindica al personaje del lobo feroz y da vuelta los roles de malos y buenos.

Esta es una historia con momentos tristes, de un personaje que renace de las cenizas, pero que disfrutarán todos aquellos que tengan incorporada la fábula original, que Walt Disney ayudó a divulgar a varias generaciones del siglo XX.

El texto y las ilustraciones son del noruego Bjorn Rune Lie, quién utiliza recursos de las tiras cómicas para su relato. Encuadernado en cartoné, el libro tiene una calidad excelente (la calidad a la que nos tiene acostumbrados Barbara Fiore).

La traducción es su punto débil, utiliza expresiones muy españolas (por ejemplo “sin blanca”) que se entienden por contexto pero que rechinan un poco por estas tierras. Otro de los aspectos que algunos cuestionarán, en esta sociedad de lo políticamente correcto, es que el personaje ahoga sus penas en lo que se sugiere -solo se sugiere- es una botella de alcohol. Esto no importará si el lector es un adulto, pero podría incomodar a los padres de lectores más jóvenes.

Un gran libro: sencillo, sin moralejas y que cuestiona el mundo tal cual es.

Casa de papel