Hilda y el gigante de medianoche, Luke Pearson

Hilda y el gigante de medianoche

978-84-15208-43-3 | Luke Pearson | Cartoné | 44 pág. | 21 x 30 | 16€ Comprar

Hilda es una niña con una extraordinaria capacidad para hacer amigos entre los seres más peculiares. Sin embargo, cuando un ejército de duendes invisibles bombardea la sala de estar de su casa en plena noche con piedras y avisos de desahucio forzoso, tiene que pensárselo dos veces antes de conocer a esas nuevas criaturas. Ante el acoso de esos seres y el temor a perder su hogar, Hilda emprende una aventura para proteger la casa en la que siempre ha vivido y descubrir quién es, si es que existe, el Gigante de Medianoche.

Siguiendo la estela de Tove Jansson y Hayao Miyazaki, Pearson sigue desarrollando sus pequeñas historias y nos brinda unas páginas que poseen tanta frescura y atractivo como los mejores álbumes ilustrados de la actualidad.

Hilda y el gigante de medianoche, Luke Pearson

Reseñas

Una apuesta por la vida alejada del frenetismo, la urgencia, la ambición, la desmesura y el excesivo pragmatismo de la vida moderna, que vuelve a entender el mundo como un lugar mágico lleno de historias por descubrir y construir, un lugar en el que lo pequeño es universal, en el que lo oculto es digno de ser observado, en el que los misterios no necesitan ser resueltos y analizados, sino vividos y aceptados.
Andrea Pérez
Boolino

 

Un libro sobre el paso de la ingenuidad de la primera infancia (¿os dice algo lo de Papá Noel?) a una fase más realista de la infancia tardía. También trata sobre qué es lo que importa más: ¿las posesiones o las personas? Cuando la casa de Hilda acaba destruida, la protagonista da con la respuesta: «Solo es madera, cristal y un puñado de cosas». La intrépida muchacha está preparada para la siguiente aventura.
Janelle Asselin
Comics Alliance

 

Sus lazos familiares son incorruptos y perdurables; puede que la extrañeza que la rodea de miedo a veces, pero es amable. Puede que el mundo en el que vivimos nos resulte horrible y repugnante, pero hubo una vez en la que fuimos niños.
Ng Suat Tong
The hooded utilitarian