Esta vez, he llegado a un plácido pueblecito junto al mar

He ido paseando a lo largo de una interminable muralla de color gris.
Al otro lado del muro, el oleaje retumbaba, turbulento y amenazador.
La espuma de las olas rompientes me salpicaba a menudo y me empapaba la ropa.
Pero el cielo estaba tan despejado y el aire, tan transparente, que la cálida luz del sol disipaba la frialdad del aire y me sentía feliz y contento.

Esconderse en un rincón del mundo, Jimmy Liao