El pato y la muerte es un libro lleno de silencios. Quizá sea pro el tema que trata, quizá por su texto exacto, quizá por sus fondos de color plano y blanco, pero está lleno de silencios.

Es un libro que empieza antes que cualquier libro y acaba después que cualquier libro. Pero no lo hace sin sentido. ¿Acaso la vida no permanece antes y después de cada uno de nosotros?

Es un libro que nos llena de preguntas y nos invita a que busquemos las respuestas, o no, dependerá de nosotros, pero nos deja ahí, con las manos pegadas a las tapas, sin saber uno racionalmente si sonreír o no, pero con la emoción, sin saber aún por qué, llena de calma.

Un día un pato se da cuenta de que la muerte está ahí, junto a él y, claro, se asusta.

El texto, conciso, contundente, nos lleva de la mano a las conversaciones que mantiene el pato en sus últimos días de vida, con la muerte. Una muerte huesuda, como todas, sin guadaña como la típica, pero con un inquietante tulipán, que aunque desaparezca de la imagen, permanece. Una muerte emocional, que sonríe, se asusta, siente frío, se sobrecoge, parece simpática, e incluso siente un poco de lástima al llegar al final. El pato es esbelto, asustadizo ante la muerte, aunque amable en el trato. Curioso ante lo que le espera, lleno de preguntas, que realiza con prudencia y calma, y con tiempo a realizar sus reflexiones y a que la persona que lee también, si quiere, realice las suyas.

Las ilustraciones dotan de seguridad a un tema que nos hace titubear. Sin fondo, justificando cada detalle que se suma a las figuras del pato y de la muerte, la esbeltez del pato, el batín de la muerte, porque ella anda por la vida como si fuera por su casa, el trazo que da contorno al pato, de color, ese inquietante tulipán, el azul octurno soledad que inunda la muerte del pato, el río sin fin… El cuervo… ¿Quién es capaz de no escuchar el graznido del cuervo?

A mí me parece un lujo de libro. Un lujo de libro que hay que leer, releer, masticar, dialogar, preguntar y, si queremos, tratar de responder, pero con total, abosluta normalidad. Así se lee, se disfruta este lirbo, con calma.

Está en mi biblioteca y, sin duda, es uno de mis favoritos. No digo nada más, este es un libro que hay que descubrir, por uno mismo y así lo dejo. ¿Y tú? ¿Qué me dices?

Feliz lectura, feliz semana, feliz verano.

Félix Albo
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EL PATO Y LA MUERTE X ANIVERSARIO

Marzo 2007 | ISBN: 978-84-93481-18-6 | 32 páginas | Cartoné | 24 x 30 | 18,00€

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