Los protagonistas de esta alegoría ya habían aparecido en otros libros de Erlbruch. En La gran pregunta (Kókinos), la muerte respondía a ese interrogante vital con las siguientes palabras: «Estás aquí para amar la vida» mientras que, ante esta misma cuestión, el pato confesaba: «no tengo ni idea».

Más allá de un cambio de vestuario, en ambas obras la muerte tiene un rostro amable, una presencia que refleja humildad y una sabiduría reposada que se expresa en el aprecio por las pequeñas cosas. El pato sí ha cambiado, no físicamente (aunque los niños más observadores puedan hallarlo más viejo y flaco); su cambio no es explícito. Sin embargo, al terminar de leer este maravilloso álbum descubrimos que ya encontró su propia respuesta a aquella gran pregunta.

Es probable que esta continuidad no haya sido desarrollada conscientemente por el autor. No obstante, es preciso señalar que sus últimos trabajos revelan una aproximación sistemática a la hora de afrontar temas filosóficos que trasciende el mero interés por la divulgación entre el público infantil y se enraíza en una reflexión muy personal que busca alcanzar y transmitir un conocimiento “claro y distinto”. Desde aquel topo que deseaba saber quien le había hecho eso en su cabeza (publicado por Alfaguara), pasando por ese niño que desea conocer qué sucede cuando todos duermen (Por la noche, SM) y, con mayor relevancia en la reinterpretación que emprende de El nuevo libro del abecedario del filósofo Karl Phllipp Moritz, la búsqueda de conocimiento alimenta las ilustraciones de Erlbruch y encuentra en el pequeño lector un interlocutor ideal que, a su vez , agradece que se lo tomen en serio.

Gustavo Puerta Leisse

EL PATO Y LA MUERTE X ANIVERSARIO

Marzo 2007 | ISBN: 978-84-93481-18-6 | 32 páginas | Cartoné | 24 x 30 | 18,00€

Comprar