Este es un extracto perteneciente al libro Esconderse en un rincón del mundo, un buen ejemplo de la literatura que maneja Jimmy Liao, y en la que se observa un sentido estético, filosófico y poético acusado. ¿Son las lecturas de este autor adecuadas para los niños?

Jimmy Liao nació en Taipei (Taiwán) en 1958 y se licenció en Bellas Artes. Después de una brillante trayectoria de doce años en el mundo de la publicidad, una leucemia le obligó a replantearse su vida: a los cuarenta, abandonó su empleo en una agencia para dedicarse por entero a escribir y dibujar sus propias historias, dirigidas tanto al público infantil como al adulto. De 1995 a 1998 no hizo otra cosa que escribir, y gracias a esa labor dio a luz su primer libro Hermosa soledad, coincidente con su proceso de sanación.

Resulta curioso como un hombre gravemente enfermo se enfrenta a ese momento con tanta delicadeza y serenidad, pudiendo extraer tanta belleza de la vida, aunque imagino que la educación oriental hacia la aceptación tiene mucho que ver en ello. Cada uno de sus libros es un ejercicio de autoafirmación de la vida, donde se esconden tras colores, animales, nubes, árboles y figuras geométricas, los sentimientos.

Es quizá ese parón, que le ha permitido la vida, lo que le ha servido para reflexionar, para cambiar, para “vivir” de verdad hasta los más pequeños detalles, y lo que hace que la obra de este autor esté cargada de poesía y magia, a la vez que resulta sofisticada, elegante y deliciosa. Sus ilustraciones son arte, de hecho son constantes en todas sus obras las referencias a artistas conocidos como Magritte, o Van Gogh, Matisse, o Klimt. Y sus textos pura filosofía, pero dotada de una belleza serena, poética, casi etérea.

A día de hoy, Jimmy ha publicado diecisiete libros, que han sido traducidos al inglés, francés, alemán, griego, japonés, coreano y español, entre otros idiomas. Varios de ellos, además, han sido adaptados al cine. Sin duda, es el ilustrador asiático más conocido del momento, de hecho sus obras han disfrutado de un gran popularidad en países tan dispares como China, Estados Unidos, Francia, Alemania, España o Japón.

Algunas de sus obras parecen destinadas exclusivamente al mundo adulto, dada esta moda reciente de coleccionar álbum ilustrado, otras en cambio generan más dudas, y podrían servir para muy diferentes edades, aunque lo que no se puede negar tanto en unas como en otras, es el derroche de imaginación y color que despliegan. Color que ha servido para completar la obra de otros autores como el caso de La campeona mundial de mantenerse despierta de Sean Taylor, o El monstruo que se comió la oscuridad con textos de Joyce Dunbar.

La adaptación en dibujos animados de El pez que sonreía obtuvo en el 2006 el Premio Especial al Mejor Cortometraje de Animación del Festival Internacional de Berlín. “En apariencia simple, la cinta nos invita a abrir los corazones hacia la verdad de que, si liberas algo, tú también eres libre”.

En España la editorial Barbara Fiore se ha hecho con los derechos para editar su obra en español, y el mes de mayo pasado acaba de salir a la venta su última publicación en nuestro idioma Soy feliz, no me preocupo, donde de nuevo el autor asiático nos propone un ejercicio de introspección en plena época de crisis.

Aunque sus libros denotan una madurez, no solo intelectual, sino emocional, también hay un hueco para la ingenuidad y la inocencia, lo que corrobora la idea de que aunque el ser humano crezca, todos seguimos llevando un niño, el niño que fuimos, en nuestro interior.

“ ... A veces sueño con una escoba voladora que me saca volando de mis apuros. O con una varita de cuento de hadas, que, de un toque, convierta todas mis fantasías en realidad.”

Esconderse en un rincón del mundo

Por eso el mundo de Jimmy Liao es un mundo de color, aunque algu- nas de sus obras estén realizadas en blanco y negro, de formas, sueños, animales, naturaleza. Un mundo donde los animales acompañan a los protagonistas, son sus compañeros no sus mascotas; donde la soledad se comparte con plantas, árboles, globos, elefantes danzarines, o enormes conejos.

Es cierto que, a veces, sobran las palabras porque basta la contemplación de la belleza. En el caso de la obra de este autor, no solo no es que no sobren sino que unas acentúan la belleza de las otras, en un tándem perfecto, donde la armonía, la elegancia y la belleza se conjugan a la perfección: “Busco en mi corazón el débil parpadeo de la luz”.En ocasiones utiliza las palabras de otros, y de nuevo, prima la belleza, porque las elegidas no dejan lugar a dudas de que lo que sigue buscando es emocionar al lector, y darle la oportunidad de sentir. No escoge cualquier cosa, no, escoge poesía, y de la mejor calidad, la más delicada, la más su-blime: R. M. Rilke y W. Szymborska. Al comienzo de este comentario me preguntaba si la obra de Jimmy Liao era adecuada para los niños, y al final del mismo he de decir, que no solo no es que no sean adecuadas, sino que son necesarias. En un mundo como el actual en el que parece haberse perdido el gusto por la lentitud, la sensibilidad, y la calidad en todas sus variantes, debemos ofrecer a los niños todo eso de lo que carecen.

Leer con ellos estas obras, o simplemente dejarles que investiguen en el universo de este autor, sus colores, frases, sus historias de soledad y reen-cuentros, tristezas y miedos, porque todo esto existe y no hay que ocultárselo a los niños, sino hacer que lo vivan como algo natural, algo que forma parte de la vida, la suya, y si eso se hace además con delicadeza tanto mejor.

Los libros de este autor oriental cumplen con muchas de las condiciones que debe reunir la buena literatura para niños, como son convertir en protagonista al lector, hacer que tenga la necesidad de leer, de saborear un libro, y ser comprometido con el mundo real, este que los adultos apenas sabemos manejar, y que parece al menos a veces, que nos viene grande.“Querido mundo, por favor no te preocupes por mí, estoy aprendiendo a manejar mis preocupaciones. Te lo ruego, dame un poco más de tiempo para que pueda ocuparme de las pre- ocupaciones del mundo entero”.

De esta manera concluye el último libro publicado en nuestro país. ¿No resulta una manera deliciosa de hablar de crisis?

Ch. Fernández Villaseñor

HERMOSA SOLEDAD

Septiembre 2008 | ISBN: 978-84-93618-52-0 | 176 páginas | Cartoné | 15 x 20 | 22,00€

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