La línea entre libro ilustrado y cómic es tan tenue que puede llegar a desdibujarse en ocasiones. Barbara Fiore Editora, consciente del gran valor artístico que puede alcanzar esta fusión, siempre ha apostado fuerte por títulos que van más allá y se resisten a ser clasificados.

En su amplia oferta, que ahora cumple diez años, uno de los títulos estrella, que el año pasado fue reeditado en formato bolsillo como conmemoración es Emigrantes, del artista australiano Shaun Tan (de hecho, ya os hablamos de ella brevemente en su momento).

¿Qué es lo que lleva a tanta gente a dejarlo todo atrás para viajar a un país desconocido, donde nada tiene nombre y el futuro es una incógnita? Casi siempre es la necesidad y el ansia por encontrar un mejor porvenir en el país que nos recibe. Pero es un proceso muy duro, porque toca lo más íntimo de nuestro ser: nuestra identidad.

Con este planteamiento, el autor plantea una historieta que narra el viaje de un hombre que deja a su familia para partir a lo ignoto, en un mundo fantástico y onírico que recuerda a los flujos migratorios de principios del siglo XX hacia Estados Unidos, hacia donde marcharon esperanzados millones de europeos en pos de un futuro mejor.

Uno de los grandes aciertos es prescindir del lenguaje escrito durante toda la obra. Como dice el autor, “el protagonista no puede leer ni comprender nada en el nuevo país, así que el lector tampoco debería poder”, por lo que el cómic no contiene ni una sola línea de diálogo o del narrador. Nuestro emigrante, además, se planta en un lugar donde todo es sutilmente diferente: desde los animales, a los alimentos, hasta la pura forma del mundo que ahora habita.

De esa manera, Tan introduce temas como la difícil adaptación a otra cultura, la importancia de la familia, y las raíces de nuestra identidad. A través de los ojos del emigrante, redescubrimos nuestro propio mundo, que para él es un universo totalmente diferente, con otras lenguas, otras formas de vida, otras costumbres. El cambio es radical y la adaptación, lenta. Los grandes escenarios, las arquitecturas surrealistas ejercen una poderosa atracción hacia el personaje. Es una adaptación por etapas: primero es el cabeza de familia el que llega a nuevas tierras, y más tarde el resto de la familia. La espera, la impaciencia, el dolor por la lejanía son hitos en el camino, como también lo es la felicidad por el reencuentro. Cuando todo el núcleo familiar ya ha aprehendido la nueva situación, es momento de que el ciclo vuelva a iniciarse: así, la novela gráfica termina con una imagen en la que la pequeña de la familia ayuda a una chica recién llegada dándole unas indicaciones. Todo vuelve a empezar.

Shaun Tan realiza un increíble, soberbio trabajo de planificación y diseño, con unas ilustraciones a toda página que maravillan al lector y lo empequeñecen, como seguramente le ocurre al protagonista de la historia, sobrepasado por la ciclopea y novedosa arquitectura de su nuevo país. El estilo, inspirado en las viejas fotografías de color sepia (el autor mismo confiesa haberse inspirado en imágenes e historias de los inmigrantes que llegaron a América a principios de siglo XX), no puede ser más acorde con la historia. Emigrantes es una obra estéticamente monumental y con fondo para la reflexión. Si os la perdisteis en su momento, ahora, en un formato más pequeño y económico no hay excusa para leerla o regalarla. De verdad que no os arrepentiréis.

Josep Oliver
Papel en Blanco

EMIGRANTES (2016)

Septiembre 2016 | ISBN: 978-84-15208-91-4 | 132 páginas | Cartoné | 23 x 31 | 24,00€

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