Como bien dice el texto de la cuarta de cubierta de este libro, “Emigrantes se ha convertido en uno de los libros más aclamados por la crítica de los últimos años”, de ahí que esté más que justificado este making-off en el que el propio Shaun Tan nos cuenta el proceso creativo de esta obra monumental, conmovedora y perfecta, que sin duda ha pasado a ser un clásico de los libros ilustrados, a pesar de su corta edad (2007, Barbara Fiore Editora).

El autor, obviamente, no defiende este libro desde esas premisas, sino dado el interés que en él suscitan las notas y bocetos de otros artistas. “Los cuadernos de trabajo de otros artistas me fascinan (…) Por consiguiente, puedo imaginar que el proceso creativo de Emigrantes también podría resultar fascinante para otros lectores, especialmente teniendo en cuenta que resultó ser un proyecto largo e intrincado”.

En la Introducción, además, se nos explica el origen del libro (surgió antes el personaje que el tema de la emigración, curiosamente), y cómo la imposibilidad de encontrar una representación artística satisfactoria le llevó a optar por esa “ilustración indirecta” llena de metáforas visuales, símbolos y representaciones de la realidad no literales.

A lo largo del álbum encontramos páginas de bocetos, anotaciones manuscritas, storyboards (en las guardas) y fotografías que Shaun Tan utilizó como documentación.

Uno de los documentos más significativos, por lo que tiene de inspirador, es sin duda el pasaporte de su padre, que llegó a Australia desde Malasia, y cuyo rostro podemos reconocer en las guardas de Emigrantes (dejamos a los lectores que se entretengan en buscarlo…). Otros rostros que aparecen dibujados en esas guardas los podemos contemplar aquí en las fotografías originales, junto a tremendas panorámicas de la Sala de Registro de Ellis Island de Nueva York en la primera década del siglo pasado.

Junto a los bocetos encontramos numerosas explicaciones del autor, en las que arroja luz sobre ciertos aspectos que nos ayudan a comprender mejor el mundo gráfico que construyó, con esos paisajes surreales, un alfabeto inventado (reproducido también aquí), la fauna exótica basada en mezclas de animales reales, como el que acompaña al protagonista (híbrido de loro y renacuajo, según Shaun Tan), la obsesión por los pájaros como símbolo de la emigración…A través de esquemas y notas se puede apreciar de manera privilegiada el proceso creativo, pues no solo se trata de bocetos que luego se convertirán en ilustraciones, sino de estudios de personajes, de espacios, de objetos, que sirven al autor para construir este mundo simbólico y abrumador que los emigrantes tratan de descifrar y asimilar.

En cuanto al estilo de dibujo “tan difícil y meticuloso” de estética naturalista, Tan reconoce que una de sus influencias fue El ladrón de bicicletas (Vittorio de Sica, 1948). De hecho, uno de los trabajos que consigue el protagonista del libro consiste en ir pegando carteles por la ciudad.

Esbozos de una tierra sin nombre no solo ayudará a los lectores a comprender mejor el porqué y el cómo de Emigrantes, sino que también calmará un poco el apetito que nos dejó su lectura, pues nos hará volver sobre rostros y paisajes que nos dejaron fascinados, y que ahora podremos mirar de otra manera, más completa.

“Durante los años que pasé trabajando en Emigrantes, me fui dando cuenta de que los significados verdaderos no proceden de los nombres y las etiquetas, ni siquiera de los propios objetos y acciones, sino de los recuerdos personales, las emociones y las asociaciones mentales que les atribuimos. (…) A lo mejor «pertenecer» a un lugar significa precisamente eso: superar la necesidad de entender, comprender o amoldarse a ese lugar; la adscripción de sentimientos y significados sinceros a un mundo esencialmente misterioso.

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ESBOZOS DE UNA TIERRA SIN NOMBRE

Octubre 2011 | ISBN: 978-84-15208-08-2 | 48 páginas | Cartoné | 23 x 31 | 22,00€

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