Dos obras minimalistas y una niña en diálogo (presidiendo de las palabras, cargando las tintas en la parte gráfica), primero frente a un espejo, luego delante de una ola.

Si en Espejo la relación entre la niña y su reflejo se esconde y fluctúa en el conjunto de las dos partes tal como en el conocido test de Rorscach ( al que se refieren las guardas y la exposición rítmica a la mitad del libro), en La ola se rompe el dialogo ensimismando (pasaje intuido en el final del libro anterior donde la niña parece optar por el mundo real frente al imaginario) para enfrentarse a la naturaleza, un elemento que en definitiva no es controlable y por eso mismo está abierto a mayores sorpresas.

Juego La ola con contados elementos: los ágiles y expresivos trazos en carboncillo para la niña, típicos de la autora, Suzy Lee, la combinación con el azul del mar y una magistral distribución de pesos en una doble página que se antoja infinita. Respecto a Espejo se introduce un tercer agente: cinco gaviotas, espectadores participes al mismo tiempo que oráculos de las malas pasadas del mar, con cuya contribución la autora le confiere el libro un toque de humor y la fuerza de una big-band.

Nada más, lo aconsejable es dejarse llevar por la respiración de este ola, la titánica labor de una niña que pretende controlarla (quién no ha sido domador de olas al meno una vez?) y los inesperados regalos del mar, un mar cuyo azul va matizando y coloreando el día entero.

Arianna Squilloni

LA OLA

Septiembre 2008 | ISBN: 978-84-93618-54-4 | 40 páginas | Cartoné | 17 x 30 | 16,00€

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