El cerdito Álex es un poco comilón. Su mamá le sorprende comiendo entre horas y le regaña. De camino al río, para lavarse, su apetito le para delante de una fresas y también de un horrible monstruo que se le quiere comer, entre horas.

El cerdito le engaña ofreciendo otros suculentos manjares que están al alcance de sus garras pero que no logra atrapar. Al fin, cansado y hambriento, el monstruo se dispone a comer al cerdito, pero en ese momento aparece su mamá, la del monstruo, y le regaña por querer comer entre horas.

La historia de Norac, narrada con acierto, destila humor y sorpresa final. Además, tine el valor añadido de la obediencia a las madres, aunque “se pongan un poco estricto”.

Las ilustraciones de Cneut, de las que ya hemos disfrutado en otros títulos de estas editorial, profundizan en el aspecto humorístico del cuento. Las escenas se desarrollan en la página de la derecha, en un formato apaisado, quedando a la izquierda para el texto y algunos personajes de ambientes o acompañamiento. Los colores brillantes de los vestidos de los animales desdramatizan los momentos tensos de la historia.

También ayudan a este fin los pequeños personajes que contemplan, desde distintos lugares, las tribulaciones del cerdito. Resulta especialmente atractiva la imagen en la que el protagonista se encamina hacia el río, acompañado por multicolores animales. Cneut realiza una ilustración descriptiva siguiendo el camino del texto.

Nicolás Santoveña

MONSTRUO, NO ME COMAS

Septiembre 2006 | ISBN: 978-84-93481-14-8 | 30 páginas | Cartoné | 30 x 25 | 15,00€

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