El Mulero se basa libremente en El trol sin corazón, un cuento de hadas tradicional noruego de Asbjørnsen y Moe. La historia trata de Askeladden (Ash Lad), que es el protagonista de muchos cuentos de hadas noruegos. Representa al hombre pequeño que triunfa allá donde otros fracasan.

Hace un par de años que vienen interesándome estos cuentos de hadas tradicionales, y he realizado una gran cantidad de dibujos a base de combinar imágenes procedentes de ellos e imágenes y figuras de mi cosecha. Es fascinante trabajar con este material, ya que activa muchísimo la imaginación. En el cuento original, Askeladden se embarca en una misión para salvar a su hermano del trol. Tiene que llegar al interior de la montaña en la que vive el trol y enfrentarse a él. El trol del cuento no tiene corazón; está oculto y es imposible dar con él. La única forma que tiene Askeladden de deshacerse del trol y rescatar a su hermano pasar por encontrar el corazón y destruirlo. En el interior de la montaña Askeladden conoce a una princesa que también es prisionera del trol, y entre los dos comienzan a buscar el corazón de la criatura.

Mi libro se titula El Mulero y cuenta una historia propia aunque basada en el cuento original. Es un híbrido entre libro ilustrado y novela gráfica. Mis libros no suelen tener mucho texto, ya que la narración es sobre todo visual. Con todo, en esta ocasión sí que he incluido texto en abundancia, y casi todo está en los bocadillos. Leí el texto original una y otra vez, y luego lo guardé. Mi intención fue la de usarlo como punto de partida para, después, desarrollar mi propia historia. Las imágenes que aquí se reproducen son escaneos de los dibujos originales para el libro antes de recortarlas. Estas dos son las primeras que dibujé; entonces no sabía hacia dónde se dirigiría la historia, así que lo que hice fue crear el universo visual y ponerme a trabajar a partir de él.

Así es como suelo trabajar con mis propios libros. Comienzo a dibujar sin pensar demasiado. Luego, cuando he hecho una buena cantidad de dibujos, comienzo a montar secuencias con ellos. A veces hago un poco de «copia y pega».

Esta es la historia más larga en la que he trabajado; cuenta con muchísimas imágenes. Hubo momentos en los que el caos se apoderó tanto del proyecto como de mi propio estudio.  Son muchos los elementos que uno debe hilvanar cuando se trabaja en una historia larga. Aunque lo cierto es que me encanta. Ese mismo caos hace que las imágenes y la historia discurran por caminos que uno no llega a decidir del todo.

El dibujo lineal es la forma que tengo de trabajar «por defecto». Me gusta dibujar directamente, sin abocetar antes, e incluir accidentes y coincidencias que se producen en el transcurso de mi labor. El propio proceso de dibujo es muy importante en cuanto a la forma en la que se desarrollan mis proyectos. Debo concentrarme cuando dibujo; el trazo debe tener el estilo adecuado. El color lo empleo para componer, precisar o narrar una historia. Lo uso de forma controlada, lo que contrasta con los trazos sueltos de mi dibujo. He aquí un dibujo antes y después de aplicarle un poco de copia y pega y color. Para colorear estas imágenes, usé líquido para enmascarar y pintura acrílica.

Uso distintas técnicas y herramientas de dibujo en combinación. Las herramientas más importantes para mí son la estilográfica, la tinta acrílica, los pasteles suaves, las acuarelas, los tampones de tinta, los sellos hechos a mano a partir de gomas de borrar, el cuchillo, los lápices de cera, el líquido para enmascarar y distintos tipos de papel.

Hay ciertos personajes que me gusta que salgan en mis libros: un hombre elefante, una especie de mujer gato y El Mulero. Son personajes que me gusta dibujar. Esto pertenece a un libro titulado Detours.

El personaje principal de El Mulero también lo es de mi libro Agujero, en el cual hay un agujero que lo atraviesa físicamente y hace que la historia gire en torno a él.

Quería que el libro tuviera un marcado carácter físico, por lo que practiqué el agujero en un montón de cuadernos de dibujo y me puse a dibujar haciendo que dicho agujero fuera el punto de partida en todas las hojas. Lo cierto es que mis libros los suelo comenzar con una idea visual. Al principio, las ideas eran evidentes. Después, según fui avanzando, se fueron haciendo más extrañas e interesantes.

Después de rellenar un montón de estos cuadernos de dibujo, me puse a trabajar con un mayor sentido crítico: agrupé secuencias, añadí algunos dibujos nuevos y, después, hice que las secuencias dieran lugar a la historia.

Estos son dibujos realizados con estilográfica: escaneados y pasados a mapas de bits. Los coloreé directamente con InDesign mediante colores Pantone. Fue la primera vez que trabajé de este modo. Resulta interesante porque la visualización y el color de InDesign eran muy diferentes del estado final del libro impreso.

En cierto sentido me vino bien trabajar de esta manera, sin saber exactamente el aspecto que tendría el libro una vez impreso. Además, el libro carece de sentido en la pantalla del ordenador, ya que es una historia que solamente se puede contar con un libro físico.

Anduve un poco inquieto por la impresión de este libro y por eI agujero que debía llevar (el cual se practicó a mano en cada libro una vez impreso). Sin embargo, todo fue bien en imprenta.

 

 

 

 

 

Øyvind Torseter
PictureBook Makers

EL MULERO

Febrero 2016 | ISBN: 978-84-15208-80-8 | 120 páginas | Cartoné | 23,4 x 27,6 | 24,00€

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