Revista Babar

Shaun Tan (Perth, Australia, 1974) es una de las voces más originales e interesantes de los últimos años en el mundo del libro ilustrado. De padre chino y madre australiana, se crió en un barrio residencial, y empezó a interesarse por el dibujo desde muy pequeño, aunque al terminar la educación secundaria se planteó comenzar alguna carrera de ciencias. Por fortuna, su pasión por el dibujo y la escritura triunfó, y se graduó en Bellas Artes y Literatura Inglesa en la universidad de Western Australia. Durante sus estudios, realizó pequeños trabajos de ilustración en fanzines, periódicos, cubiertas de libros, carteles…, lo cual, afirma, le sirvió para aprender mucha técnica. Al terminar la universidad, se acercó al mundo de la literatura infantil y juvenil, y realizó sus primeros álbumes a finales de los 90 con el escritor Gary Crew, que también le ayudó a quitarse el prejuicio de que este tipo de libros eran solo para niños.

EmigrantesEmigrantes

Desde ese momento, su breve pero intensa carrera ha producido algunos de los libros más emblemáticos de los últimos tiempos, como el aclamado Emigrantes (The Arrival, 2006) o La cosa perdida (The Lost Thing, 2000). Este último se convirtió en un cortometraje de animación, dirigido por él mismo, que ganó un Óscar en 2011. Ese mismo año recibió también el Astrid Lindgren Memorial Award, un prestigioso galardón que previamente obtuvieron autores de la talla de Maurice Sendak, Christine Nöstlinger o Philip Pullman.

Sus obras nos transportan a mundos desconocidos pero al mismo tiempo familiares, plagados de criaturas fantásticas y un simbolismo que resulta evocador e inspirador para el lector. El arraigo es uno de los temas recurrentes en sus libros, fruto quizá de su historia familiar, y alcanza su mayor expresión en Emigrantes, aunque también está presente en La cosa perdida o Cuentos de la periferia. Otros libros, como el reciente Las reglas del verano, nos retrotraen a paisajes y recuerdos infantiles, a la vida en los suburbios. Muchas de sus ideas, reconoce el propio Shaun Tan, parten de la intuición y del azar, de bocetos sin significado aparente que de pronto cobran vida y encienden una chispa.

Sus influencias en la niñez y adolescencia son de lo más variadas, desde los libros de Roald Dahl a las historias de ciencia ficción de Ray Bradbury o John Christopher, y películas como Star Wars o series como The Twilight Zone. Con antecedentes como estos, uno podría pensar que se convertiría en un gran escritor o ilustrador de relatos y novelas de fantasía y ciencia ficción. ¿Por qué encontró en el álbum ilustrado la mejor manera de expresarse?

Es una buena pregunta, y la respuesta es que tiene más que ver con las circunstancias que con mi ambición o mis influencias. En realidad, en mi juventud comencé a tener un gran interés en convertirme en escritor de ciencia ficción, y escribí docenas de relatos cortos que envié a diferentes revistas, después de lo cual mis intereses se inclinaron un poco hacia la ilustración de ciencia ficción. Es decir, ilustrar los relatos de otras personas, que, sinceramente, eran mucho mejores que los míos. De todos modos, siempre pienso que podría volver a ser un escritor de ciencia ficción, y continúo escribiendo pequeñas historias en mis cuadernos, en las que se nota la influencia de Bradbury, The Twilight Zone…

shaunbabar03Astro-artist (boceto)

Por contarlo de manera muy resumida, cuando llegó el momento de buscar trabajo después de terminar la carrera de Arte en la universidad de Western Australia (que no me cualificaba para ninguna profesión en particular), la ilustración me pareció una buena opción. Al menos, había cierta demanda de mi trabajo, especialmente como ilustrador de cubiertas, y después como ilustrador de libros infantiles, así que eso es lo que terminé haciendo. Era una forma de ganarme la vida sin dejar de ser creativo, y me dejaba tiempo libre para pintar (generalmente paisajes semi-abstractos, mi otra gran pasión).

Me interesé cada vez más por el álbum ilustrado después de ver algunos que eran un poco experimentales, y no solo dirigidos a niños, y me di cuenta de que era un formato genial y poético. Está a medio camino entre una historia y una exposición de pintura, y me permite cierta flexibilidad en la estructura que probablemente siempre busqué como escritor. De todas maneras, me pareció que encajaba bien con mi talento en aquel momento, de modo que después de ilustrar algunos álbumes escritos por otras personas, empecé a escribir los míos propios, comenzando por La cosa perdida, que ahora se ha convertido en un libro de culto, por decirlo de alguna manera, al menos aquí en Australia. De modo que continué por ese camino.

Lo otro que me gustaría mencionar es que nunca me he sentido especialmente atraído por la idea de escribir una novela, a pesar de que creo que sería capaz de hacerlo. Mi mente trabaja mejor con historias cortas, quizá porque este concepto es más cercano a la pintura. Básicamente, veo los álbumes ilustrados como relatos cortos, experiencias breves y a menudo extrañas que invitan a reflexionar sobre grandes cuestiones filosóficas.

El árbol rojoEl árbol rojo

No hemos leído que cite a Lewis Carroll entre sus influencias, pero algo de su universo nonsense nos recuerda a él. ¿No le dejó alguna marca Alicia en el País de las Maravillas? ¿Lo leyó cuando era pequeño?

En realidad no, lo leí siendo ya adulto, y tampoco en ese momento fue una gran influencia. No estoy seguro de por qué no, porque yo también veo muchas similitudes. Creo que quizá me pareció que tenía un estilo demasiado errático o anticuado, especialmente el personaje de Alicia, y cómo responde a las cosas con exclamaciones que parecen bastante irracionales… ¡La verdad es que no me gusta mucho esa historia! A pesar de que el simbolismo es genial, y pienso que mi libro El árbol rojo tiene fuertes paralelismos con Alicia en el País de las Maravillas, aunque no sean conscientes, y puede que tenga más que ver con el hecho de que Carroll ha calado muy hondo en el imaginario popular. Es decir, ha influido enormemente en las corrientes surrealistas de habla inglesa, especialmente en el terreno de la literatura infantil.

 

Creció en un hogar lleno de dibujos y de libros. ¿Es esa la clave para desarrollar inquietudes artísticas y culturales? ¿Qué hacer cuando un niño no dispone de estas influencias en su niñez?

Bueno, en nuestra casa no había tantos libros, pero usábamos mucho la biblioteca municipal, y mis padres habían tenido durante toda su vida gran interés en el dibujo: su apoyo total y sin reservas fue la clave. Básicamente, creo que todos los niños tienen inquietudes artísticas y culturales, tan solo necesitan espacio para desarrollarlas, y apoyo para seguir sus intereses. Mi hermano, por ejemplo, tuvo desde muy pequeño interés por las rocas y fósiles, y al final se convirtió en geólogo. Él quería un pico de geólogo, microscopios y cosas así, yo quería pintura y papel, y, afortunadamente, mis padres nos proporcionaron ambas cosas. Nos dejaron ser lo que queríamos ser, y hacer lo que queríamos hacer.

Usted mismo reconoce que “Hay pocas cosas que me gusten más que el dibujo de observación. Me interesan especialmente las tensiones entre las formas naturales y las creadas por el hombre”. Existe un contraste enorme, pero a la vez un paralelismo de concepto, entre esos cuadros naturalistas, generalmente paisajes urbanos, con las ilustraciones de sus libros, llenas de seres fantásticos y escenarios oníricos. ¿Su obra se centra, en el fondo, en la relación entre lo natural y lo artificial? ¿Entre la realidad y la ficción?

Sí, bastante. Crecí en un suburbio que estaba a medio construir, con mucha naturaleza, orientado a una parte del mar bastante salvaje, y nuestra familia solía acampar con frecuencia en el desierto del suroeste de Australia, de modo que siempre fui consciente de las diferencias entre naturaleza y cultura. En el instituto estaba muy interesado en la ciencia (a la vez que en el arte), especialmente en biología y evolución, en el hecho de que los humanos son en el fondo animales que provienen del mundo natural pero han preferido construir su propio mundo artificial.

Creo que esto explica también mi interés en la ciencia ficción y el surrealismo, el hecho de que en el núcleo de la sociedad humana hay un extrañamiento originario, un espíritu dividido. En ciertos aspectos, el mundo en que vivimos actualmente es un sueño bastante particular, si lo piensas en tiempo geológico, al mismo tiempo milagroso y destructivo. Creo que el gran problema de nuestro tiempo es resolver las tensiones entre naturaleza y cultura, y esto no solo es un problema ecológico, sino también espiritual, entendiéndonos a nosotros mismos como animales en un planeta compartido. En cualquier caso, le doy muchas vueltas a este tema, y eso se refleja consciente e inconscientemente en mi trabajo, aunque esté escribiendo un cuento divertido y amable sobre nada en particular (como en La cosa perdida). Siempre hay cierta ansiedad sobre la manera de relacionarnos con la naturaleza, y los problemas de la tecnología, y la forma en que construimos realidades que podrían estar más cerca de la ficción que de la verdad.

La cosa perdidaLa cosa perdida
Ha afirmado en alguna ocasión que no piensa en el lector de sus libros cuando crea una historia, y que en el caso de los álbumes ilustrados hay una idea errónea de que pertenecen exclusivamente al mundo de la literatura infantil. ¿Cuándo descubrió esto?

Principalmente a raíz de uno de mis primeros álbumes, Los conejos, que no veía como un libro infantil en absoluto (es sobre la historia colonial de Australia, bastante oscuro y abstracto). Pero el resto de la gente clasificó y vendió este libro de esa manera, y esto generó cierta confusión y críticas inapropiadas, incluyendo acusaciones de querer inculcar opiniones políticas en los niños, algo que no podría estar más lejos la verdad. En cualquier caso, todo aquello me pareció un poco frustrante, porque como pintor e ilustrador de ciencia ficción no había tenido antes este problema: nadie me preguntó a quién iba dirigido mi trabajo. ¿Te imaginas que todo lo que dices, pintas o escribas se etiquete como literatura infantil, sin importar lo que sea? ¡Es un gran problema! Al fin y al cabo, como adulto que soy, lo normal es que me interesen temas adultos.

En cualquier caso, creo que esto está cambiando, y hay menos preocupación por las categorías que antes. Un libro como Emigrantes llegó en el mejor momento, cuando esos prejuicios entre ficción de adultos e infantil, álbum ilustrado y cómic, estaban desapareciendo. Aún queda mucho camino por recorrer, pero espero que llegue el momento en que los álbumes ilustrados sean libros ilustrados a secas, y puedan ser clasificados en cualquier sitio, no solo en la sección infantil de la librería o la biblioteca.

En el panorama del álbum ilustrado es interesante encontrar planteamientos como el suyo, que plantea preguntas abiertas al lector, en lugar de dar las respuestas. ¿Qué ventajas tiene este enfoque?
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Principalmente permite hacer diferencias entre cada lector: diferentes puntos de vista, niveles de experiencia y de creatividad, incluso diferentes posiciones religiosas y políticas. Los libros más convencionales ciertamente tienen su lugar, especialmente para primeros lectores, pero tienen un rango muy limitado de interpretación. Si haces una afirmación, la gente solo puede estar de acuerdo o discrepar. Pero si haces una pregunta, la gente puede tomar la dirección que quiera, y uno siente como que está hablando “con” el lector, en lugar de “hacia” el lector. Es la diferencia entre una conversación y un sermón.

ConejoLos conejos
Después de Los conejos, no ha ilustrado textos de otros autores (salvo el libro de Cuentos de Grimm). ¿Se siente más cómodo desarrollando en solitario sus ideas? ¿Qué le aporta ilustrar textos de otras personas?

Prefiero ilustrar mis propios textos, principalmente porque así tengo el control de ambos lados de la ecuación palabra-imagen. Esto significa que puedo cambiar las palabras con facilidad a medida que las imágenes evolucionan, o incluso descartarlas por completo, como sucedió con Emigrantes. También puedo abandonar el proyecto, o convertirlo en una cosa completamente diferente, algo que a menudo me sucede. Esto sería muy difícil de hacer en un contexto de colaboración, por no decir que sería de muy mala educación por mi parte hacia otro escritor.

Dicho esto, trabajar en equipo tiene muchas ventajas, como sucede en el mundo del cine. La principal es que estás obligado a pensar más allá de tu propia imaginación. También en el caso de los cuentos de Grimm, por ejemplo. Muchas de esas historias me resultan tan ajenas que nunca se me hubiera ocurrido escribirlas ni en un millón de años. Por eso, obligan a mi imaginación a viajar a sitios nuevos, a encontrar nuevas soluciones visuales.

En varios de sus libros encontramos divertidas transformaciones de paratextos como guardas, página de créditos, contracubierta… ¿Qué importancia le da a estos elementos en un libro?
Bueno, me gusta pensar el libro como un objeto, y cualquier parte de él es potencialmente interesante. Disfruto diseñando las guardas, por ejemplo. Son un poco como los telones de los cines antes de que empiece la película (¿por qué no imprimir cosas interesantes en ellos?). Además, pienso que si eres ilustrador también te interesa el diseño, hasta cierto punto, y a veces son dos cosas difíciles de separar. Esa es una de las razones por las que a menudo uso texto escrito a mano, porque me gusta que la tipografía parezca una prolongación natural de las ilustraciones, es decir, otro tipo de trazos que puedes hacer a mano.

Hace unos días, en su blog, hablaba de su fijación por las escafandras o cascos, puesto que este elemento se repite a lo largo de estos veinte años de carrera en sus libros y bocetos. ¿Es un símbolo de su manera de mirar el mundo de otra manera, desde otra óptica, de ver lo extraordinario en lo ordinario?

Sí, puede ser. Volviendo a lo que hablábamos antes de ficción y realidad, creo que la imagen de una escafandra puede tener algo que ver con la paradoja de ser humano, una criatura imaginativa y reflexiva, y también con prejuicios. Por un lado, tenemos la estupenda habilidad de profundizar en el mundo a través de historias, recuerdos, escritura y otras tecnologías, podemos ver lejos en el tiempo y en el espacio, y entender múltiples significados y complejidades. Pero esta misma capacidad me parece una forma de abstracción, la creación de una ficción elaborada, en cierto sentido. Puede atraparte en un punto de vista particular, pero al mismo tiempo expande tus horizontes, como una escafandra. Creo que esta dicotomía no tiene por qué ser mala, sino que es necesaria e interesante. Supongo que los artistas piensan mucho en este problema, tanto como los científicos, el hecho de que que solo podemos acercarnos a la verdad mediante ciertas herramientas, ya sea un pincel o un microscopio de electrones, una historia o una teoría. Cada una de ellas puede ser reveladora o engañosa a su manera, en muchos casos al mismo tiempo.

 

“AnthropologistsDibujos a lápiz: “Anthropologists” y “Automatic Teller”

 

El primer relato de Cuentos de la periferia nos presenta a un animal, “El búfalo de agua”, que da soluciones crípticas a quienes le consultan. Soluciones que no parecen prácticas ni inmediatas, pero que les dejan “sorprendidos, aliviados o encantados”. Uno podría pensar que este texto es una alegoría de su trabajo, y de la literatura en general. ¿Es este relato una carta de presentación? ¿Representa su forma de trabajar?

La verdad es que sí, aunque solo me di cuenta de ello cuando terminé el relato. Al principio pensé que era yo el que pedía ayuda al búfalo, y luego me di cuenta de que yo era el búfalo, en el sentido de que un artista no puede decirte nada nuevo, pero puede indicarte el camino hacia algo que quizá ya sabías. Un buen artista puede que no sea el que dice demasiadas cosas, sino el que es bueno sugiriendo, invitándote a que vayas y encuentres tu propia interpretación.

En su bibliografía, que no es excesivamente extensa, encontramos dos libros de bocetos. Nos gusta cómo define el hecho de garabatear cuadernos de dibujo con ellos: “Es como lanzar anzuelos al mar, intentando atrapar algo importante”. En The Oopsatoreum le pidieron que escribiera sobre una serie de inventos de uso desconocido. ¿No es lo mismo que hace con los bocetos, encontrar el significado de representaciones misteriosas?

Sí, es una buena manera de verlo. A través de los años me he dado cuenta de que es la mejor manera de trabajar, no tratar de convertir una idea en una forma, sino jugar alrededor de las formas y luego mirar qué ideas hay en ellas.

shaunbabar08Dibujo que luego serviría de inspiración para los bocetos de Las reglas del verano

En su obra encontramos metáforas lúcidas y sugerentes, y tendemos a pensar que esto es fruto de una cuidadosa reflexión, pero no siempre es así: “Muchas de mis historias comienzan de manera bastante inesperada, sin una clara intención por mi parte”, afirma. ¿Es la imaginación una herramienta más valiosa para el conocimiento que la razón?

Bueno, yo no diría tanto. Creo que las dos son necesarias. Como escritor y artista, durante el proceso creativo siempre hay una especie de partido de tenis entre la razón y la imaginación. Por un lado, demasiada imaginación descontrolada es como un sueño o una alucinación –algo muy creativo que no tiene por qué ser especialmente interesante–. Por otro lado, demasiada razón o intencionalidad puede ser muy significativo, pero tampoco muy estimulante o entretenido. Lo difícil es tratar de encontrar un equilibrio real. Me muevo constantemente atrás y adelante cuando desarrollo relatos y cuadros, probando diferentes versiones, y la mayor parte del tiempo son o demasiado estrafalarias o demasiado obvias (en mi intento de que sean significativas). Lo que quiero conseguir es eso que comentas, algo lúcido y sugerente.

“Existe el peligro de que la obra sea más significativa para el creador que para el receptor”. ¿Hay un sentido del arte, un propósito final?

No estoy seguro de que haya un propósito o un verdadero sentido en el arte, al menos yo soy receloso de ese tipo de afirmaciones. Una de las mejores cosas del arte es que en realidad no hay reglas, puede ser cualquier cosa, y para cualquier persona. Por mi parte, estoy menos preocupado de principios con mayúsculas que en si la cosa funciona o no. La única respuesta que he sido capaz de encontrar en todos estos años de preguntarme “¿Qué es el buen arte?” es esta: si es o no es interesante. El buen arte es interesante, el mal arte no lo es.

No importa demasiado a quién va dirigido, pienso que si únicamente el creador lo considera interesante, no se produce mucha comunicación, y la obra en sí misma puede resultar aburrida y hermética para los demás. No hay nada malo o bueno en ello, uno tampoco puede ser esclavo de las modas o el populismo, porque no todo el mundo necesita entender una obra concreta. Pero el éxito necesita ser medido en ciertos parámetros objetivos, y me siento frustrado por el arte que, aunque podría ser accesible, por alguna razón el artista no se ha molestado en hacerlo así. A veces pienso que hay artistas que intentan ser oscuros a propósito, y eso no hace ningún bien a nadie.

shaunbabar09Paisaje imaginario: torres azules

En esos dos libros de esbozos, en su web y en su blog ha teorizado mucho sobre ilustración, literatura infantil, y sobre cada una de sus obras, de una manera muy divulgativa y pedagógica. Para sus lectores esto es un material excelente, pero ¿qué le aporta a usted esta reflexión?

¡En muchos casos, se trata solo de pensar en voz alta! Aprendo sobre mí mismo leyendo estas reflexiones tanto como cualquier otra persona. Pero en realidad fueron escritas originalmente para presentaciones o conferencias, y pensé que otros lectores de mis libros podrían encontrarlas interesantes. También me gusta defender los álbumes ilustrados, y contribuir a que haya cada vez más estudios académicos sobre ellos, poniendo mi granito de arena en elevar el nivel de nuestra cultura de la ilustración, animando a que haya una apreciación más amplia de los libros y la lectura.

Acerca de Emigrantes, reconoce que se propuso “evitar los significados específicos y las referencias codificadas. Los detalles de cada escena, lo mismo que los personajes de la historia, están sujetos a la libre interpretación del lector”, y sobre una ilustración concreta inspirada en el hall de llegada de Ellis Island, añade: “No comprendemos este lugar y, por lo tanto, sólo somos capaces de interpretarlo a nivel intuitivo o emocional, nos convertimos también en emigrantes”. ¿No es una frase que se podría aplicar a los lectores de sus libros? ¿Acaso no somos “emigrantes” intentando descodificar un mundo nuevo y un lenguaje ajeno?

Sí, totalmente. Y pienso que todos los artistas y escritores son “emigrantes” en cierto punto, intentamos mirar a nuestra propia cultura desde un punto de vista externo, un poco como antropólogos, o también como niños. Una cosa que me atrae de las experiencias de los emigrantes es que parecen muy similares a ese visión que tiene un artista o un niño.

shaunbabar10Emigrantes
En español, el título de este libro (The Arrival) se tradujo como Emigrantes. ¿Qué le parece el cambio?

Me parece perfecto. ¡Si hubiera podido, hubiera puesto un título completamente incomprensible, en un lenguaje inventado! Pero es el único texto que realmente es imprescindible en el libro, aunque solo sea para poder catalogarlo. Como regla general, soy muy flexible con las traducciones, y confío totalmente en las decisiones que hacen los editores.

El pájaro es un animal recurrente en su imaginario, ¿es por su condición de animal migratorio?

Sí, y los patrones de migración son realmente fascinantes cuando nos fijamos en ellos. Están motivados por la misma necesidad de sobrevivir y transmitir la cultura (ya que muchos animales heredan ideas culturales y comportamientos, tal y como hacemos los humanos). Mi familia también convive con pájaros, tenemos un loro llamado Diego, que ahora tiene 15 años, y un periquito, Filip. Vuelan libremente por nuestra casa, y son una fuente constante de fascinación, cada uno con su propia personalidad.

Su blog se llama  The Bird King (El rey pájaro), y toma su nombre de uno de sus libros de bocetos. ¿De dónde viene ese personaje?

Es sólo un personaje que solía dibujar todo el tiempo, un pequeño pájaro con una corona. No sé por qué, pero es un motivo recurrente, y un nombre tan bueno como cualquier otro.

shaunbabar11Dibujo realizado a mano en una primera edición de El rey pájaro

Es reticente al uso de las redes sociales. ¿A qué se debe eso? ¿Qué opina sobre la utilidad de esta herramienta para los ilustradores de hoy en día?

De hecho, creo que son geniales, pero no quiero pasar tanto tiempo usándolas yo mismo, soy bastante desastroso administrando mi tiempo. Además, empecé trabajando en una cierta era pre-digital, y desarrollé mi carrera en gran parte sin ellas. Pero si estuviera empezando hoy, probablemente sería mucho más activo en las redes sociales. Es realmente fantástico lo fácil es que es intercambiar imágenes y vídeos en la actualidad, algo que era muy difícil en el pasado, así como trabajar con gente de otros países. Tecnológicamente, es un gran momento para trabajar como ilustrador.

¿Tiene sentido hacer libros ilustrados en formato ebook? ¿O es mejor adaptarlos, como ha hecho con la app de Las reglas del verano, crear una especie de contenido extra para los que ya tienen el libro en papel?

Creo que lo ideal sería un buen ebook hecho y pensado específicamente para este formato, de la misma manera que los grandes álbumes ilustrados se adaptan perfectamente a la forma física y el uso de un libro. La app de Las reglas del verano está lejos de ser perfecta, pero es una muy buena adaptación, y sí señala algunas posibilidades narrativas interesantes, como viajar “en” o “fuera de” una imagen en lugar de sólo “a través” de ella. Estoy seguro de que otros artistas se van a plantear historias fascinantes que realmente funcionen bien en un iPad, aunque no estoy seguro de haber visto ninguna así todavía (aunque tampoco es que esté muy al día). Las posibilidades son infinitas.

Yo seguramente siempre preferiré los libros impresos, creo que en parte porque estoy acostumbrado a ellos, pero también porque estoy interesado en las obras de arte como objetos –especialmente en la medida en que utilizo materiales tradicionales como la pintura y el lienzo–. Me gustan las cosas que se hacen a mano, y que luego son apreciadas a mano.

shaunbabar12App sobre Las reglas del verano
En la edición alemana de Cuentos de Grimm contados por Philip Pullman realizó la cubierta y las ilustraciones a base de esculturas. ¿Qué ventaja ofrece esta técnica frente a la ilustración? ¿Tiene algo que ver con su viaje a México en 2007 y su fascinación por su cultura antigua y moderna?

Sí, este trabajo estuvo muy influenciado por el arte popular mexicano y la escultura precolombina, y también por esculturas inuit que vi en Canadá. Siempre me ha gustado la escultura, pero nunca encontré la aplicación adecuada de este tipo de ilustración hasta que el libro de Philip llegó a mi mesa, y vi la fuerte conexión entre los cuentos populares y el arte popular. La gran ventaja de la escultura fue que me obligó a una cierta simplicidad en la forma, ya que a menudo tiendo a hacer las cosas demasiado elaboradas (o eso creo yo). La arcilla, en particular, parece querer asumir naturalmente una cierta forma, y me gusta dejar que el material haga lo que quiera, dejándole que muestre el camino a mi imaginación, en lugar de ser al revés.

¿Le explicaron por qué no iban a utilizar sus imágenes en las ediciones inglesa y norteamericana? ¿Sabe si van a llegar a España?

Sólo el editor alemán encargó estos trabajos, después de que otras ediciones sin ilustraciones se hubieran publicado anteriormente (y los editores de Estados Unidos y de Reino Unido optaron por no utilizar mis ilustraciones para las nuevas ediciones, no estoy seguro de por qué). Pero sí, el trabajo será publicado finalmente en España como una edición diferente sin relación con los Cuentos de Grimm de Philip Pullman, y además incluirá muchas nuevas esculturas.

shaunbabar13Escultura para el relato de Grimm “El ahijado de la muerte”

 

Para finalizar, ¿qué consejo podría dar a un joven ilustrador que esté leyendo esta entrevista y quiera dedicarse a la ilustración de álbumes?

¡El mejor consejo es generalmente el que te das a ti mismo! Así que lo que sugeriría es averiguar lo máximo posible acerca de la industria, sobre los distintos sellos, editores, y ver los libros no sólo como una forma de arte, sino también como un negocio. Es un trabajo serio como cualquier otro, y necesita ser abordado de una manera muy práctica, tanto como artística.

Hay que empezar poco a poco, probar un montón de cosas diferentes, y no desanimarse por el fracaso, creo que esa es la dificultad más grande para cualquier artista, porque cierta cantidad de fracaso es inevitable. La manera de manejar el fracaso determinará el éxito.

También recomendaría reflexionar intensamente acerca de lo que te hace único como persona, y cómo esto puede expresarse de una manera que es diferente a lo que hacen los demás. La imitación es muy útil hasta cierto punto, pero sólo con el fin de encontrar tu propia voz, que creo que surge naturalmente de todos modos, si pasas bastante tiempo trabajando en varios proyectos. Para terminar, sugiero un par de reglas de oro: en primer lugar, orienta tu carrera hacia aquello con lo que disfrutabas cuando tenías once años, más o menos. En segundo lugar, después de cerca de 5.000 horas de práctica, es probable que llegues a ser muy bueno dibujando, y el buen dibujo es la base esencial de toda buena ilustración. Las buenas ideas no son suficientes, realmente necesitas ser capaz de dibujar bien. Por lo tanto: ¡práctica, práctica, práctica!

shaunbabar14Ilustración de “Eric”, uno de los Cuentos de la periferia
 

Babar
30 noviembre 2014

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