¿Qué importancia tiene que Hilda sea una niña y no un niño?
24, Febrero 2017
En primer lugar, suele esperarse que los creadores elaboren personajes protagonistas que tengan el mismo género que ellos. Es realmente maravilloso ver a un historietista dispuesto a pasar su tiempo en un mundo que está habitado sobre todo por personajes que no son de su mismo género y que, además, logra hacer que sean interesantes y que tengan matices. Pero verlo en un libro en el que el historietista podría haber tomado con la misma facilidad la predecible —y posiblemente más lucrativa— ruta que lleva a la creación de personajes masculinos, es todavía mejor. Pearson ni siquiera echa mano de los tradicionales colores «de chicas», tales como el rosa o el morado, sino que conserva la misma paleta otoñal en todo momento. De forma semejante, aunque los personajes principales suelen ser blancos, el mundo humano de Hilda presenta una diversidad racial, sobre todo entre los demás niños con los que se relaciona.
Hilda es una encantadora niña que se caracteriza por ser aventurera, agradable e inteligente, así como por no tener un comportamiento que resulte increíble o molestamente inspirador. No se comporta en ningún momento de un modo que se pueda considerar estereotípico de personajes femeninos. En cada libro se narra una historia en la que Hilda conoce a nuevas criaturas o personas, se arriesga para satisfacer su curiosidad y tiene que pasar por algunos aprietos. Aunque comete errores y a veces es un poco desagradable, aprende de las experiencias. Es el tipo de personaje que puede servir para que los niños tomen buenas decisiones sin llegar a ser moralizante ni prepotente. Es el tipo de personaje que solía gustarme de pequeña, aunque solo lo encontraba en las páginas de libros tales como Ana de las tejas verdes, Mujercitas o La casa de la pradera: una niña que podía ser femenina a la vez que aventurera y desafiar los estereotipos. Pero esa época de la literatura queda ya un poco lejos, y Hilda es una niña moderna que no puede verse limitada por las actitudes victorianas. Las niñas necesitan ver a niñas haciendo cosas que no sean tradicionalmente «de niñas», aunque los niños podrían hacer lo propio a modo de recordatorio. El mundo necesita más libros infantiles en los que los niños cocinen y las niñas sean intrépidas y vivan aventuras. Los libros de Hilda no tienen ninguna connotación de género, ya que las historias pueden resultarle atractivas a todos los lectores que busquen narraciones en las que primen la tolerancia, la comprensión, la bondad y la capacidad de aceptación. Con todo, en los libros Hilda no hay ni un atisbo de condescendencia. No puedo esperar a ver dónde nos llevará nuestra esforzada aventurera. Reseña de Comics Alliance, Janelle Asselin