Nació en Wuppertal, Alemania, 1948.

Estudió Diseño Gráfico en la Escuela Folkwang de Essen-Werden (donde conoce a Wilfried Maria Krüger, su mujer). Trabajó durante años como ilustrador para revistas como Stern y Esquire antes de comenzar a enseñar en la Universidad de Wuppertal y la Universidad Folkwang de las Artes, en Essen, impartiendo cátedra de Ilustración.

Su carrera como ilustrador comenzó cuando un editor vio uno de sus trabajos para una campaña publicitaria y decidió ficharlo como artista. En 1985 publicó su primer libro: El águila que no quería volar, con el texto de James Aggrey, porque quería mostrar a su hijo, entonces pequeño, un libro ilustrado por su padre. Su siguiente libro, La historia del pequeño topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza, de Werner Holzwarth, rompió con algunos tabúes establecidos y consolidó a Wolf Erlbruch como ilustrador y creador de álbumes.

El pato y la muerte es hoy aclamado como un clásico moderno, por ser una meditación simple y refinada sobre la naturaleza de la vida y la omnipresencia de la muerte. Para Erlbruch uno de los objetivos más importantes de su trabajo es inspirar el diálogo entre los padres y los niños que leen juntos.

En su trayectoria suma diez libros como autor y cerca de cincuenta como ilustrador. E incluso varias de sus historias han sido convertidas a obras de teatro.

Entre el gran número de premios y reconocimientos que ha recibido a lo largo de su profesión destacan el premio Hans Christian Andersen otorgado por IBBY International, dos Bologna Ragazzi Awards y el Astrid Lindgren Memorial.