HomeCatálogoCatálogo 2016

Comprar

  • 24,00€
Publicado
Octubre 2016
ISBN
978-84-15208-85-3

Encuadernación
Cartoné
Formato
25 x 33
Páginas
56
Autor
Anna Castagnoli
Ilustrador
Carll Cneut

La pajarera de oro es una historia misteriosa de sombras y luces.

Valentina es la hija del imperador, que tiene a su lado solo sirvientes asustados de sus imposibles deseos. Cada deseo se convierte en orden, porque Valentina es una niña prepotente y terrible, una princesa de odio y sangre.

A causa de su amarga soledad, la princesa colecciona objetos, pero sobre todo pájaros. Cientos de maravillosos y exuberantes pájaros enjaulados, que se convierten en su lujoso capricho, exóticos ejemplares alados, símbolos de su soledad. Animales tan exóticos que solo viven en la imaginación de Valentina.

Los sirvientes viajan por remotos y desolados lugares para encontrar los pájaros más esplendidos y para contentar los deseos de Valentina. Durante los intrépidos viajes algunos pierden la vida, otros al volver son decapitados. Hasta que un sirviente, con inteligencia y astucia, le regala algo inesperado: el huevo de un pájaro que habla. La felicidad y la esperanza iluminan la vida de Valentina.

La historia de la caprichosa Valentina, prisionera de su pajarera de oro, contiene un precioso mensaje: no se puede tener todo lo que se desea; la codicia de la solitaria niña esconde la necesidad de llenar un vacío de sentimientos que los coloridos pájaros no pueden llenar. Valentina aprenderá la virtud de la paciencia y de la perseverancia.

Las ilustraciones de Carll Cneut están llenas de plenitud, riqueza y opulencia; un catálogo ornitológico de lo más exóticos y detallista.

Traductor: Carlos Gumpert

Kit de Prensa

Críticas

Por Llibreria Illustrada

L’àvia Amparito tenia un gat; un gat negre que, quan entrava algú a casa, només obrir la porta, amb el cos arquejat, la cua rígida i sacsejant-ne la punta, s’acostava pel corredor amenaçadorament i, amb un bufit esfereïdor, feia fora qualsevol que intentava romandre uns instants en el que considerava que era el seu territori.

Leer opinión