Prensa
Reseñas de libros
- El tirano, el luthier y el tiempo
-
La ambición y la astucia son los ingredientes básico de esta historia.
- Del cuidado de las ardillas
-
Hay libros que nos pueden gustar más o menos y luego hay otros que son decididamente útiles, al estilo de los manuales de supervivencia. “Del cuidado de las ardillas. Una guía práctica” es uno de esos títulos. Al menos para mí que, desde que talaron los árboles que había frente a mi casa, tengo a las ardillas metidas en casa. Aunque… ¡cuidado!
- Espejo
-
Álbum ilustrado sin palabras que nos pone, junto con la protagonista, ante un espejo imaginario, la línea media del libro, la unión entre las dos páginas. Nos podemos mirar en los espejos y podemos “jugar a los espejos”, siempre ocurrirá lo mismo, la imagen se repite, el espejo hará lo que hagamos. En este libro no.
- El taller de las mariposas
-
Una pasión que se ve en los detalles, en la elección de un libro que se disfruta por sus imágenes y engancha con su fantasía, a veces desbordante. Porque este, de momento, solitario "El taller de las mariposas" es toda una exuberancia de texto e ilustraciones.
- Ratas
-
Sobre un papel impreso con una tabla de raíces y exponenciales boca abajo, una rata zancuda avanza hacia el punto de fuga.
- Wolf Erlbruch
-
Del 13 al 16 de este mes se celebra en Bolonia la Feria del Libro Iinfantil, en la que España es en esta ocasión el país invitado, y donde unos desdichados criterios ministeriales respecto a la selección se han acabado traduciendo en que los visitantes a este encuentro no verán exactamente a los mejores de nuestros ilustradores, aunque alguno ha quedado en la criba, sino a un plantel en el que nuestras editoriales tienen depositadas actualmente sus esperanzas comerciales.
- La creación
-
En una línea totalmente diferente, nos encontramos con que comienzan a ser traducidos en España una serie de libros, en su mayoría alemanes, que “rescatan” textos filosóficos o poéticos de pensadores consagrados.
- El valor de un corazón puro
-
El joven Olek no podía estar más orgulloso de sí mismo. Esa misma mañana había logrado matar a un oso y hacerse un gorro con su piel. Y ante la contundencia de dicha acción, sus padres no pudieron más que despedirse de él con media sonrisa de lado y media mueca de pena.
- Monstruo, no me comas
-
¡Qué libro! Carl Norac confiesa que le gusta trabajar con este ilustrador porque va más allá de lo que dice su texto, que tiene mucho de cómico, de pensamiento lógico, de juego imaginativo, de trabalenguas de situaciones,. y el ilustrador Carll Cneut afirma que le encanta ilustrar para este autor porque le permite recrearse en su mundo plástico, que tiene un bestiario muy personal, unas formas que se esconden con otras superpuestas y hay que descubrirlas, unos colores con todas las gamas y matices, una expresividad para los personajes que va desde ninguna emoción (algo bien difícil de plasmar) hasta el grito, la risa o el cariño.