Cae en nuestras manos "Flora y los pavos reales". Un libro sin palabras. Lo abrimos dudosos, con cierto temor a no entender, a perdernos la voz que nos suele hablar y contar. Lo primero que llama la atención es la brillante paleta en tonos verdes y turquesas y dibujada con ella una niña, Flora, y dos pavos reales que bailan. Sus expresiones y su danza nos invitan a interpretar y a hablar de lo que vemos. Avanzamos página a página y, de repente, nos damos cuenta de que hemos encontramos la voz que narra en nosotros mismos. Quizá esa es la magia de los libros sin palabras.

Molly Idle nunca lo ha dudado: “Los movimientos de nuestro cuerpo y nuestros gestos superan todas las barreras lingüísticas”. Para entender cómo nacieron los libros de Flora conversamos con ellas.

La pequeña Flora ya ha protagonizado varios de tus libros. La conocimos en Flora y el flamenco y ahora vuelve con nuevos compañeros.  Nos encantaría saber algo más sobre esta niña, ¿está, quizá, inspirada en alguien que conoces?

La verdad es que el personaje de Flora está inspirado en mis sobrinas, Sarah y Katie. Aunque no son gemelas, cuando eran pequeñas mi hermana insistía en vestirlas igual. Recuerdo un verano en el que llegó a comprarles el mismo traje de baño con un par de gorros de natación a juego. Y así fue como comenzó todo. Al verlas me asalto la idea de dibujar a una niña pequeña que intentaba entablar amistad y parecerse a un flamenco. Vestí a la niña de rosa con un gorro floreado. Cuando Amy Achibou, mi directora de arte, vio mi nuevo personaje, me sugirió que lo llamase Flora.

Los libros de Flora narran a través de imágenes, sin palabras. ¿Tuviste la tentación de agregar un texto al libro en algún momento?

Siempre tuve claro que los libros de Flora no debían tener texto. Son libros sobre danza en los que, al mismo tiempo, se habla de sentimientos como el amor, la amistad y la aceptación. Siento que estos conceptos se comunican mejor a través de nuestras acciones.  En el caso de Flora utilizo el lenguaje corporal, un modo de comunicación con el que todos estamos familiarizados, a nivel instintivo, sin importar quiénes somos o de dónde somos.  Por suerte los movimientos de nuestro cuerpo y nuestros gestos superan todas las barreras lingüísticas.

Flora y los pavos reales es un hermoso baile entre tres protagonistas. ¿Hay alguna música que te haya inspirado para esta danza?

¡Sin duda!

Para la coreografía este baile escuché la Habanera de Carmen de Bizet. Siempre me ha gustado la melodía y el ritmo de esa pieza, pero la verdad es que no tuve tiempo de traducir la letra hasta que terminé el libro. Fue entonces cuando descubrí que las primeras líneas dicen:

El amor es un pájaro rebelde,
que nadie puede dominar,
y es vano llamarlo, si él prefiere rehusarse.

¡Es impresionante lo bien que encajan con la historia!

En los libros de Flora la paleta de colores juega un papel muy importante. ¿Cómo eliges las combinaciones de colores? Supongo que las aves tienen mucho que ver en el proceso…

Las aves, sin duda, dictan la paleta de colores de cada libro. Pero el proceso de elegir qué ave va a protagonizar cada título, está relacionado con la especie que protagonizó el libro de la colección que le precede.

Por poner un ejemplo, mientras estaba trabajando en Flora y el flamenco, mi directora de arte y yo mantuvimos una charla sobre mi estilo a la hora de dibujar el agua en la que bailaban los protagonistas. De repente, ella me dijo: “Sabes, la forma en que la que manejas el agua me hace pensar en el hielo”. Yo respondí: “Si fuera hielo, Flora estaría bailando con un pingüino”. Nos miramos y exclamamos a la vez: “¡Vaya! ¡Parece que tenemos que hacer otro libro!

Cuando comenzamos a recolectar ideas para Flora and the Penguin, mi editor me sugirió que Flora se encontrara con dos pingüinos, pues los grupos de tres amigos pueden resultar difíciles de manejar para los niños más pequeños (y para algunos los adultos también). Sin embargo la idea no me convencía porque sé que en realidad los pingüinos se llevan bien en grupo. ¿Habéis visto el documental El viaje del emperador ?¡Los pingüinos saben cooperar! Pero ¿y si nos fijamos en los pavos reales? Con su glugluteo parece que griten “¡Estoy aquí!” Es un ave que sin duda tiene problemas para compartir la atención de los demás… ¡Y con esto ya teníamos los ingredientes de una nueva historia!

FLORA Y LOS PAVOS REALES

Julio 2018 | ISBN: 978-84-16985-08-1 | 40 páginas | Cartoné (Pop up) | 25 x 25 | 20,00€

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