En este artículo Paula Carbonell nos habla de Paul Rand, un diseñador gráfico histórico y su trabajo como ilustrador de álbum infantil, a raíz de la publicación en España de dos de sus obras: Chispas y cascabeles y El Pequeño 1, editadas por Barbara Fiore.

Ha sido toda una alegría y una sorpresa llegar a una librería y encontrarnos con dos de los cuatro álbumes ilustrados realizados por Paul Rand.

Se editan y traducen por primera vez en España Sparkle and Spin (Chispas y cascabeles) y Little 1 (El Pequeño 1). Sólo han hecho falta 49 y 44 años respectivamente para que nuestros niños puedan disfrutar de estas dos joyas de la ilustración pero también de la Literatura Infantil.

Es una más que elogiable decisión de la editorial Barbara Fiore que últimamente nos regala cada vez más con sus aciertos.

El hecho de encontrar estos dos libros nos ha llevado a plantearnos este artículo en el que pretendemos hablarles de Paul Rand, un diseñador gráfico histórico y su trabajo como ilustrador de álbum infantil.

Pero primero, echemos un vistazo a estos dos clásicos.

En los dos casos Paul Rand ilustra textos de su mujer Ann Rand.

Chispas y cascabeles es un texto exquisito, fresco y tierno.

Toda traducción es siempre una posibilidad entre mil pero en el caso de un texto rimado tan sonoro y rico la cosa se complica todavía más, Carles Andreu y Albert Vitó resuelven bien, traductores también de El Pequeño 1, respetan, en ambos casos, el espíritu del original.

Anne Rand nos dice que las palabras expresan lo que pensamos, sentimos, olvidamos, vemos, escuchamos, las palabras nombran a los que queremos, lo que hacemos, las prohibiciones, las aprobaciones. Las palabras pueden ser largas y cortas, onomatopéyicas, alegres, brillantes, oscuras, miedosas. Se gritan, se susurran, nos confunden, nos despiertan, nos mecen, nos arrullan… “All these and many more teach us how to talk to one another” (“Palabras descubrirás para eso y mucho más. Y con ellas aprenderás a hablar con los demás”).

Y si las palabras de Ann nos deleitan, en este caso, además, texto e ilustración se acompasan.

Nos encontramos con el estilo gráfico habitual de Paul Rand, plasmado a través de colores planos y de la irregularidad de los contornos geométricos. Emplea el collage con clara influencia dadaísta y cubista combinando elementos de la edición impresa: tramas, cenefas ornamentales, caracteres tipográficos aislados y descontextualizados. Se divierte convirtiendo letras en dibujos. Y utiliza grabados ilustrados muy empleados en la época sobre todo por Bradbury Thompson diseñador coetáneo suyo.

Este lenguaje sintético característico del grafista lejos de mostrarse frío resulta cargado de expresividad, tal vez por esa intervención humana que recorta manualmente las obras o quizás la ternura que desprende se deba a que tuvo muy cerca a sus receptores, porque Paul Rand ilustró estos álbumes para sus hijos con una intención claramente pedagógica.

Destacamos en este caso el uso muy puntual de la línea que ayuda a resaltar la expresividad de la que hablábamos.

El ilustrador nos ofrece páginas llenas de color frente a grandes superficies blancas sin miedo alguno al vacío y recurre a la contraforma para que sea nuestra imaginación quien rellene huecos, la gallina no está pero el niño la ve.

Little 1 (El Pequeño 1) es una retahíla deliciosa. Aprender los números puede ser algo más que un ejercicio de memorización.

El Pequeño 1

El Pequeño 1 es una historia de amistad pero también de incomprensión. En su camino ni las dos peras, ni los tres osos, ni las cuatro abejas, ni los cinco paraguas, ni las seis hormigas, ni los siete ratones, ni los ocho libros, ni los nueve peces serán sus amigos. Tendrá que llegar un redondel para jugar y ser diez.

En sus imágenes muy al contrario que en el álbum reseñado anteriormente destaca la presencia de la línea sin miedo a la incorrección del trazo.

Este álbum es menos comunicador, se ve más la mano del Paul Rand artista que hizo su propia incursión en la pintura. Apreciamos un trazo menos claro, menos suave pese a ser un libro dirigido a los más pequeños. Quizás es que Paul Rand ya pensaba en educar la mirada artística de sus hijos.

Es un libro complejo, parte de un razonamiento abstracto que convierte un número: el 1, en un personaje y dota de rasgos humanos a diversos elementos: peras, paraguas y libros. Los fondos de las ilustraciones son muy limpios, las manchas de color siempre geométricas constituyen el fondo de los objetos independientemente de la forma de éstos. Y sólo en dos momentos coincidiendo con el pesar del protagonista el negro pasa a dominar la composición.

Barbara Fiore nos entrega dos trabajos brillantes recién salidos del horno pero hechos con viejas recetas. El cocinero nos dejó hace ahora diez años pero nos legó su obra, por fin parte de ella rescatada del olvido en España.

Sé muchas cosas

PAUL RAND, DISEÑADOR

Paul Rand (1914-1996) está considerado el precursor del diseño moderno en EEUU. Su influencia a lo largo de generaciones es reconocida en todo el mundo. Es sin duda uno de los diseñadores más importantes del siglo XX.

Se inició en los años 30 como diseñador editorial.


Paul Rand muestra un gran conocimiento y una amplia formación personal en Historia del Arte y en particular sobre el Movimiento Moderno: Kadinsky, Klee y los Cubistas.

Este diseñador supo interpretar simbólicamente los elementos geométricos de las pinturas de las vanguardias europeas y convertir sus formas en recursos para la comunicación visual. Supo extraer de lo elitista de las vanguardias los elementos formales para adaptarlos a un lenguaje gráfico de comunicación efectiva e incluso popular.

Manejó con habilidad la yuxtaposición de los símbolos convirtiendo lo ordinario en extraordinario.

El contraste marca su obra, oponiendo figuras orgánicas frente a geometría, colores planos frente a fotografía o rasgados frente a formas definidas. Algo que hoy en día nos parece habitual pero de lo que Paul Rand fue pionero.

Es conocido fundamentalmente como creador de marcas para grandes corporaciones como: IBM, ABC, Westing House, etc…

En el año 1951 en la memoria anual de la AIGA (American Institute of Graphic Arts) se publicaron los trece mandamientos del diseño editorial que reúne la filosofía del randismo, entre los cuales podríamos destacar:

El diseño no consiste en ordenar caprichosamente.

La libertad de expresión no es la anarquía.

El orden, la disciplina y las proporciones no son un monopolio de la cultura griega.

La simplicidad no es la desnudez.

El espacio no quiere decir espacio vacío, la articulación espacial no es la colocación arbitraria de las cosas.

Los ladrillos de cristal no hacen moderna una casa.

Las minúsculas y las letras de palo no hacen moderna la tipografía.

El montaje no es la síntesis de la confusión.

La textura no es una experiencia exclusivamente física.

Éstas eran gran parte de las reglas de Rand y para muestra su obra.

Paul Rand fue más que clarividente entendió que ser moderno no era romper con el pasado. Los parámetros clásicos no por serlo resultan antiguos, que la atemporalidad perdura mucho más que la modernidad. Supo situarse por encima de su tiempo, de tal forma que hoy en día sigue resultando sorprendentemente ejemplar.

A partir de 1955 Paul Rand comienza a trabajar de manera independiente asumiendo clientes importantes pero sin la presión de los intereses de las grandes agencias de publicidad.

Comienza a desarrollar proyectos mucho más personales en los que podemos apreciar gran interés en el trazo aparentemente infantil, sorprendente en la época. En esta línea causaron gran impacto las series de anuncios para la tabaquera “El Producto” que como ya hemos apuntado parecían dibujados por niños.

De igual modo algunos diseños de cubiertas de libros incluyen elementos iconográficos intencionadamente ingenuos. Tal vez esto lleva a la editora Margaret Mc Eldery a proponerle la realización de libros infantiles.En un primer momento Paul Rand se muestra reticente pero su mujer Ann, arquitecto de profesión, le anima a desarrollar el proyecto en conjunto escribiendo ella los textos.De esta manera se suceden la creación de cuatro títulos infantiles editados por Harcourt, Brace and World:

En 1956: I know a lots of things.

En 1957: Sparkle and Spin.

En 1962: Little 1.

En 1970: Listen! Listen!

Su primer trabajo I know a lots of things (Sé muchas cosas) podría resumirse en una frase: no se puede decir más con menos. Es el paradigma del diseño gráfico llevado a un álbum infantil.

Indudablemente el trabajo del diseñador pone de manifiesto su capacidad de síntesis, debe condensar la máxima información posible en muy pocos elementos para que su intervención resulte efectiva.

En la mayoría de las ocasiones tiene que olvidar las emociones y hacer prevalecer la información por encima de todo, ser claro, conciso y concreto. Ello podría llevarnos a pensar que todo esto aplicado a la ilustración infantil pudiera dar lugar a unas imágenes frías carentes de expresividad, algo que venimos observando en muchos ilustradores actuales marcados por su actividad profesional, pero Rand consigue todo lo contrario. Su línea aporta emoción, su color, calidez y sus contrastes, sensibilidad.

I know a lots of things fue considerado por el New York Times como uno de los diez mejores libros ilustrados del año.

Nos cautiva sobre todo ese gato que nos recibe, el búho que nos observa y la hormiga que nos enternece.

Nos quedamos con el deseo de poder ofrecer a nuestros niños una pronta edición española de esta joya.En 1970 como ya dijimos Ann y Paul pese a no compartir sus vidas (pura anécdota) realizan juntos su último libro. Un texto ruidoso y evocador, una gran onomatopeya, que Paul Rand tardó apenas siete días en ilustrar y es que genios como él hay pocos. ¡Una semana y nos legó un tesoro!

De las ilustraciones que componen este álbum destacamos las letras parlantes que aparecen en la parte central del libro y sus colores primarios que nos invitan a rugir. Son un homenaje a la poesía sonora del Futurismo y un referente para experimentos posteriores de los años 80.

Estos cuatro tesoros desaparecieron del mercado hasta que en 1990 la editorial francesa Circonflèxe publicó Petit 1, pensamos, en ese momento, que la edición española estaría pronta pero aún tuvimos que esperar. No fue hasta 1994 que pudimos encontrar reeditados dos de los cuatro álbumes en EEUU, tan sólo Sparkle and Spin y Little 1, aparecidos nuevamente en 2006.

En 2003 encontramos en Francia Écoute, écoute y Je sais plein choses publicados por la editorial L’ampoule.

Por fin en 2006 se editan por primera vez en España Chispas y cascabeles y El Pequeño 1.

No perdemos la esperanza de ver pronto publicados en España I know a lots of things y Listen! Listen!

Bibliografía

HELLER, S. (1999). Paul Rand. Phaidon Press Limited, London.

MEGGS, P. B. (2000). Historia del Diseño Gráfico. McGraw-Hill/Interamericana Editores.

RAND, P. (1985). A Designer’s Art. Yale University Press, New Haven & London.

RAND, A., ilust. RAND, P. (1956). I know a lots of things. Harcourt, Brace and World, New York.

RAND, A., ilust. RAND (1957). Sparkle and Spin. Harcourt, Brace and World, New York.

RAND, A., ilust. RAND, P. (1962). Little 1. Harcourt, Brace and World, New York.

RAND, A., ilust. RAND, P. (2003). Écoute, écoute. L’ampoule, Paris.

RAND, A., ilust. RAND, P. (2003). Je sais plein choses. L’ampoule, Paris.

RAND, A., ilust. RAND, P. (2006). Chispas y cascabeles. Barbara Fiore Editora, Cádiz.

RAND, A., ilust. RAND, P. (2006). El Pequeño 1. Barbara Fiore Editora, Cádiz.

Paula Carbonell Penichet

SÉ MUCHAS COSAS

Febrero 2009 | ISBN: 978-84-936185-7-5 | 32 páginas | Cartoné | 21 x 26 | 15,00€

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