Este es uno de los libros infantiles más esperados del año y lo mejor de todo, es que no es solo para niños, sino que va dirigido a público de todas las edades. Porque todos hemos sufrido en algún momento una pérdida importante y nos ha invadido ese sentimiento de vacío y de tristeza, que resulta tan difícil de gestionar y de superar.

Con este cuento, la autora, Anna Llenas, nos da una nueva herramienta para educar la inteligencia emocional y una oportunidad para entender mejor nuestras emociones y saber gestionarlas. Descubriremos que frente a una pérdida importante (de algo o de alguien), debemos dejar de lado las cosas materiales y buscar en nuestro interior. Porque ahí esta lo esencial, ahí encontraremos la fuerza para vencer las adversidades y descubriremos aquello que nos hace especiales. En nuestro interior está la clave para hallar de nuevo la felicidad, reconectar con los demás y recuperar la ilusión de vivir.

Anna Llenas es una ilustradora que nos encanta, sus collage nos enamoran. Con motivo del lanzamiento de este libro, Vacío, tuvimos el honor de hacerle una entrevista y descubrir un poco más sobre ella y sus libros.

Hoy os cantaré más sobre Vacío y tendréis la cortesía de la editorial que lo publica, Barbara Fiore Editora.

La primera vez que tuve el libro en las manos me sorprendieron dos cosas. Primero la edición: es de gran calidad y está hecha con mucho mimo, como suele ser habitual en esta editorial. Las portadas son muy gruesas, imitando el cartón que tanto usa la autora en sus ilustraciones y que ya es una de sus señas identitarias.

La segunda cosa que me sorprendió fue el número de páginas. Y es que este libro es bastante largo, unas 76 páginas. Si tenéis niños pequeños, no os asustéis, el texto es breve y muy sencillo, así que el libro, a pesar de ser largo, resulta apto para todas las edades. No cabe decir que esto es un lujo para los fans de la autora, que podremos deleitarnos un buen rato con sus magníficos collage.

En palabras de la propia autora: “el libro trata un poco del sentimiento de vacío que pueden sentir las personas, de hecho, seguro que todos lo hemos sentido en algún momento de nuestra vida, con mayor o menor intensidad. Y ese sentimiento es debido a la pérdida de algún vínculo o relación importante en nuestra vida. Así que el libro va de las pérdidas, el sentimiento de vacío, qué pasa cuando nos sentimos así, lo que estamos tentados a hacer o no hacer…”

Julia, la protagonista del libro, es una niña normal y corriente. Vive feliz y tranquila. Pero un buen día, todo eso se va y ella se queda con un gran vacío.

En el libro no se especifica que le pasa a la niña, suponemos que ha sufrido alguna pérdida, pero no sabemos cual. Eso es estupendo, porque así cada lector puede llevarlo a su terreno y atribuir el vacío a la causa que mejor se ajuste a su vivencia personal. Ese vacío, representado magistralmente como un agujero que atraviesa el pecho de la niña, no hace más que crecer y lo invade todo, de frío y de monstruos. Así que la niña decide llenarlo, taparlo, borrarlo, para que desaparezca.

Lo prueba todo: la comida, una nueva mascota, un nuevo amor, muchos regalos y un sinfín de cosas materiales. Pero nada funciona, el vacío sigue ahí, creciendo y creciendo. En ese momento la niña se da por vencida y deja de buscar. Es entonces cuando le invade un terrible sentimiento de tristeza y estalla en lágrimas. Pasada la tormenta, siempre viene la calma. Julia descubre que debe mirar en su interior de manera nueva, es dentro de sí misma donde está la solución para llenar su vacío, no en el exterior. Es así como descubre que dentro de ella hay muchos colores, melodías y mundos maravillosos que pueden ayudarla a superar su pérdida, a recuperar la felicidad, a estar mejor consigo misma y a acercarse a los demás de manera diferente, sin artificios.

Esta parte me encanta, como se da cuenta de que todos tenemos un vacío, pero también alguna cosa que nos gusta y nos apasiona, que da sentido a nuestra vida: a uno le gusta cocinar, al otro tocar música o dibujar, al otro cuidar animales,… Julia descubre la importancia de estos pequeños placeres, como nos reconectan a nuestra esencia y nos acercan a los demás.Al final su vacío se hace cada vez más pequeño, pero sin llegar a desaparecer. Porque todo lo que vivimos nos marca y nos cambia. También las pérdidas nos dejan huella. Todos tenemos un vacío, único y, en cierta medida, mágico, que nos hace ser especiales. Un libro estupendo para hablar de las pérdidas, las emociones que nos provocan y como debemos asumirlas y seguir adelante. El proceso de duelo debe pasarse. Por supuesto, son vivencias que nos marcan y cambian para siempre, pero debemos encontrar su sentido, sobreponernos y volver a reconectar con lo vello de vivir.

Esta ilustración es de mis preferidas. Otras del libro son mucho más bonitas, pero es lo que transmite más allá de la imagen y las palabras lo que me gusta. Por eso, y para acompañar la lectura del libro, no nos hemos podido resistir y nos hemos “hecho” a nuestros mismos usando la técnica del collage con cartones, al más puro estilo Anna Llenas. Ha sido muy muy divertido y entretenido, os animo a probar. El resultado: una guirnalda de los miembros de la familia que, de momento, vamos a colgar en el árbol de Navidad. Otra opción podría ser poner un imán en las figuras y colgarlas en la nevera.

Club peques lectores

VACÍO

Marzo 2015 | ISBN: 978-84-15208-72-3 | 76 páginas | Cartoné | 23 x 28 cm | 24,00€

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