Mientras que todos los niños experimentan un amplio espectro de emociones, la intensidad y la frecuencia de las mismas varía según cada individuo. El entorno escolar a menudo introduce las emociones de manera aislada. Aunque esta separación puede animar a la exploración, la vida ofrece un enfoque más integrador, pues un evento puede desencadenar un viaje emocional que comienza con una sensación… de vacío.

Julia era una niña feliz, hasta que un día esta felicidad desapareció, dejándola con un gran vacío. Su vacío era enorme. El frío se colaba a través de él, y de su interior salían monstruos. Intentó llenarlo con comida, redes sociales y medicamentos, pero nada ayudó. En un momento de extrema frustración y cansancio, Julia se derrumbó y lloró sin consuelo hasta quedarse dormida. De repente, una voz que provenía del suelo le dijo que mirara a través de su vacío. Cuando lo hizo, Julia vio y sintió colores, melodías y mundos mágicos que le dieron una sensación de conexión consigo misma, con los demás y con la naturaleza. Comenzó a acercarse a las personas de manera diferente y descubrió que ellos también tenían sus propios vacíos y mundos maravillosos. El vacío de Julia comenzó a reducirse, pero en lugar de desaparecer, se quedó con ella como una ventana a sus mundos mágicos. Un recordatorio de la importancia de sentirse conectado al mundo.

Vacío puede proporcionar a los lectores un espacio seguro para preguntarse acerca de la gama de emociones que nacen de los complejos o, incluso, de algunas experiencias traumáticas que enmarcan las vidas de muchos niños pequeños. El vacío de Julia pudo ser causado por una experiencia relacionada con una muerte, el cambio, la enfermedad, un desastre natural o la guerra y los lectores podrán conectar con las emociones que ella experimenta: tristeza, soledad, ira, desesperación, ansiedad, dolor, distracción, etc. El vacío se presenta como una experiencia humana que ayuda a Julia a descubrir el poder de dos vivencias a menudo pasadas por alto: el silencio y la conexión con uno mismo. Estos dos elementos pueden ser esenciales a la hora de restablecer el equilibrio y la esperanza tanto individual como colectiva. La capacidad de Julia para volver a conectarse consigo misma le permite continuar desarrollándose como un ser espiritual y fuerte.

Existe abundante literatura que aborda las emociones y los sentimientos de los niños pequeños, pero un número limitado de libros infantiles exploran nuestras discapacidades socioemocionales. Si bien el libro no sugiere que Julia esté experimentando una discapacidad, el argumento de Vacío puede incitar algunas conversaciones sobre la idea de “ser o sentirse normal” y los enfoques que adoptan los personajes mientras vuelven a la normalidad. Estamos, además, ante un libro interesante para explorar el papel de la pérdida, el dolor y el vacío desde un punto de vista del individuo y de la comunidad. Los lectores encontrarán tramas similares en The Princess and the Fog, de Lloyd Jones (2012) y El árbol rojo, de Shaun Tan (2005). El modelo de protagonistas femeninas de estos textos puede incentivar el análisis en torno a la interacción entre género, edad, cultura y desarrollo socioemocional.

La técnica artística del collage de las ilustraciones muestra el camino de Julia para encontrar una manera de sentirse mejor. Esta búsqueda la lleva a considerar diferentes alternativas, incluyendo un cóctel de Martini y un tapón aparentemente bueno, representado como un hombre joven y musculoso que acaba de ganar una medalla de oro. Si bien en los Estados Unidos estas opciones podría activar el radar de lo adecuado, en el contexto sociocultural de España, Vacío ha sido reconocido como una historia que puede ayudar en la educación en valores de los estudiantes. Esta capa de complejidad puede crear espacios para indagar acerca de valores culturales e ideologías en textos escritos e ilustrados; un recordatorio de que los libros infantiles, así como las nociones de adecuación, están fundamentados y arraigados en cada cultura. Los libros de la reconocida autora británica de literatura infantil Babette Cole también podrían fomentar el análisis en este campo.

Anna Llenas es una diseñadora gráfica residente en Barcelona, España, que publica en catalán y español. Vacío habla sobre el vacío existencial, un vacío que podría ser el resultado de la pérdida de un objeto, una persona, un lugar, un territorio o incluso un sueño. Su técnica artística combina una base de pintura acrílica con cartón, papel y cuerdas. Los collages de Llenas han dado vida a otros personajes que exploran viajes emocionales similares, como Topito terremoto (2017), El monstruo de colores (2012) y Què et passa Miola? (2011). En www.annallenas.com se puede encontrar más información.

Vacío puede leerse junto con otros libros de Anna Llenas. También puede formar parte de un conjunto de textos sobre la pérdida y el dolor, con títulos como A Bug in a Vacuum, de Melanie Watt (2015) y Knock Knock: My dad’s dream for me, de Daniel Beaty (2013). También sería posible una combinación con historias que exploran la interconexión, como Amor, de Matt De La Peña (2018) y Eres polvo de estrellas, de Elin Kelsey (2012).

María Acevedo, Universidad de Massachusetts, Boston, MA
WOWLIT

VACÍO

Marzo 2015 | ISBN: 978-84-15208-72-3 | 76 páginas | Cartoné | 23 x 28 cm | 24,00€

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