Dibujar no es algo que siempre me haya gustado (en realidad, ahora tampoco me gusta tanto). Cuando era pequeño, me gustaba aparentar que las mujeres no me interesaban en absoluto y ni siquiera hablaba con ellas. En el instituto, sin embargo, empecé a sentir curiosidad por el sexo opuesto, y ardía en deseos ver a una mujer desnuda.

¡Hola a todos!

Me llamo Akihiro Nishino, vivo en Japón y soy humorista. Antes de hablar de mi obra, debo responder a la pregunta que os estaréis haciendo: ¿Por qué un humorista se dedica a publicar cuentos ilustrados?

Dibujar no es algo que siempre me haya gustado (en realidad, ahora tampoco me gusta tanto). Cuando era pequeño, me gustaba aparentar que las mujeres no me interesaban en absoluto y ni siquiera hablaba con ellas. En el instituto, sin embargo, empecé a sentir curiosidad por el sexo opuesto, y ardía en deseos ver a una mujer desnuda. El resto de mis compañeros se prestaban revistas y películas pornográficas, pero yo no me atrevía a pedírselas prestadas porque siempre me había mostrado indiferente ante las mujeres. Como tampoco tenía dinero para comprarme nada, no me quedó otro remedio que dibujar, y así fue como empecé. Dibujar cuerpos femeninos desnudos me permitía liberar el deseo sexual sin depender de nadie más que de mí mismo, y me fui adentrando en el mundo del dibujo.

La puerta de entrada no fue el interés por el arte, sino el interés por la sexualidad. Cuando le expliqué esta historia a un compañero artista, me pidió que le enseñara mis dibujos y dijo: Están bastante bien. ¿Por qué no publicas un cuento ilustrado? Así fue como tuve mi primera oportunidad. Pero no os preocupéis, que la obra que presentaré a continuación no es pornográfica.

Empecemos, pues. Voy a hablar de Zip & Candy.

Este cuento está situado en un planeta donde los robots conviven con los humanos. Zip es un robot de última generación que se enamora de Candy, un anticuado robot de limpieza que trabaja en el laboratorio de un científico, y la saca a pasear para enseñarle el mundo exterior. El científico nunca le permitía a Candy salir del laboratorio, así que todo lo que ve es nuevo para ella. Para hacerla feliz, Zip la lleva a visitar varios lugares y le enseña y le explica un sinfín de cosas nuevas.

Hasta que, un día, Candy empieza a cambiar. Se olvida de las cosas y no recuerda qué significan palabras tan elementales como «ayudar» o «robot». Zip está muy preocupado. Cuando devuelve a Candy al laboratorio, le confiesa al científico que la ha sacado a pasear sin su permiso, y así es como descubre la cruda realidad.

Candy es un robot antiguo con una memoria limitada. Cuando recibe demasiada información, su memoria se llena y empieza a borrar los recuerdos más antiguos
Zip ha actuado con buena intención, pero ha borrado los recuerdos antiguos de Candy sin darse cuenta. Aquí empieza esta historia.

¿Qué hará Zip para que Candy recupere la memoria? Esta es la historia de un milagro que ocurrió la noche de Navidad. Preparaos para un extraordinario final feliz. ¡Espero que os guste!

Esta historia tiene dos fuentes de inspiración. La primera fueron las cintas de casete que utilizaba cuando era pequeño. Primero grababa música en la cara A. Cuando estaba llena, grababa la cara B. Luego quería grabar más música, pero la cinta estaba llena y no tenía dinero para comprarme una nueva. Así que, después de muchas lágrimas, acababa grabando la música nueva encima de la anterior. La alegría de grabar nuevas canciones se mezclaba con la tristeza de borrar las antiguas, y aún recuerdo aquellos sentimientos como si fuera ayer.

Mi segunda fuente de inspiración fue mi abuela, que ha estado enferma de Alzheimer los últimos años. En este cuento he tenido la oportunidad de revivir los recuerdos de mi abuela, que estuvo en muchos lugares de los que se olvidó por completo. Por eso me inventé a Candy, un robot antiguo con nombre de mujer.

Zip & Candy

Primero escribí la historia y luego la ilustré. Los dibujos están hechos con un bolígrafo de 0,03 milímetros, y tardé unas 100 horas en completar cada dibujo. Tienen un tamaño de 24 x 24 cm, ocupan casi toda la página. Casi nunca hago esbozos porque no tengo tiempo suficiente, así que dibujo directamente a bolígrafo.

En Japón organizo periódicamente una exposición de todas mis ilustraciones originales, unas 150 en total, y algún día me gustaría enseñarlas en España.
Poder ver las ilustraciones originales en bolígrafo produce una impresión distinta.

Tengo dos libros ilustrados más Doctor Ink y el cielo estrellado y El planeta de la cajita de música, pero ya os hablaré de ellos en otra ocasión. Os agradezco muchísimo que me hayáis acompañado durante todo este tiempo. ¡No os perdáis Zip & Candy!
Espero poder conoceros algún día.

Zip & Candy

Akihiro Nishino

ZIP & CANDY

Septiembre 2014 | ISBN: 978-84-15208-61-7 | 72 páginas | Cartoné | 21 x 21 | 16,00€

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